Posts etiquetados ‘desarrollo local’

Departamento del Meta

La propuesta presentada a la Comisión Regional de Competitividad, a través de una consultoría de Confecámaras, consiste en un llamado a las administraciones municipales y a la administración seccional a unificar procesos de planeación de las ciudades satelitales (Villavicencio, Acacías, Guamal, Castilla la Nueva, Restrepo, Cumaral, Puerto López y Puerto Gaitán) conformando una espacialidad subregional en donde se organicen las actividades productivas, se definan relaciones urbano-funcionales, se definan proyectos de inversión social, infraestructura urbana, servicios públicos, inversión en TIC´s y dotación logística con una proyección a 50 años.

La dinámica actual de inversión, el crecimiento desordenado de las ciudades y los conflictos urbano-rurales, constituyen un reto para la planificación regional en la asignación de recursos a proyectos que buscan la solución a problemas comunes. De la misma manera en que la articulación de los eslabones de la cadena productiva genera beneficios y una mayor eficiencia en el aprovechamiento de los recursos, la articulación espacial de las ciudades mediante un marco de planificación común genera enormes dividendos en la gestión territorial y permite desarrollar proyectos con una escala mayor y la posibilita un mayor impacto en la inversión pública. Este proceso subregional facilita la articulación y un mejor posicionamiento respecto a otros procesos similares, como la conformación de la Bogotá ciudad región y la dinámica subregional del antiplano cundiboyacense y el eje Bogotá-Girardot. Será mucho más fácil promover proyectos como el ferrocarril subregional de Villavicencio, la zona franca especial y daría más fuerza a nuevas espacialidades en el Meta, concretamente, el Distrito Agroalimentario del Ariari y la Zona Agroindustrial de la Altillanura.

Esta zona noroccidental del departamento concentra los servicios educativos, de salud, comercio, infraestructura productiva y en un futuro favorecería la desconcentración de Villavicencio y la difusión de impactos sociales y económicos positivos en toda la espacialidad. Es muy posible que el Meta pueda incluso avanzar en una nueva red de asentamientos que integre el territorio amplio de la altillanura, en un proceso de poblamiento futuro que puede ser modelo para el país.

El proceso inicia por un acuerdo de voluntades y la conformación de una unidad técnica que empiece a visionar los programas y proyectos a desarrollar en el presente siglo. Se analiza el estudio conjunto de los planes de ordenamiento territorial y el diseño y operación de subcomités de planificación en las áreas consideradas estratégicas. Puede iniciarse un proyecto piloto de región digital con la masificación de las TIC´s y estudios de prestación de servicios públicos, obras de infraestructura que sirvan de soporte a los clústeres definidos, obras de desarrollo vial que permitan una mayor movilidad y articulación espacial del territorio. En un futuro próximo, no sería raro que las personas puedan movilizarse a una gran velocidad entre estas ciudades, dinamizando y reorganizando las actividades económicas, incorporando nuevas realidades y promoviendo una mayor participación social.

Manuel Javier Fierro Patiño. Magister en Desarrollo Regional y Local

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El Meta hace esfuerzos para subirse al tren de la competitividad, no obstante, deben existir condiciones de equidad regional que permitan al departamento estar al mismo nivel de las demás regiones del país. Tenemos los peajes más caros de Latinoamérica. Dos de los más caros se encuentran sobre la misma vía (Bogotá – Villavicencio). Los derechos de transito por kilómetro entre Bogotá y Villavicencio ($253 para autos, camperos, camionetas y microbuses), cuestan el triple de lo que se paga por conducir de Washington a Nueva York (El Tiempo.20/08/07). Eso hace que sea equivalente transportar una tonelada de carga de Cúcuta a Bogotá y de Villavicencio a Bogotá.

De otra parte, en el país se han venido conformando nuevas zonas francas, con estímulos tributarios para el asentamiento de empresas turísticas, agropecuarias y agroindustriales. En diciembre de 2007, se llegó a 9 zonas francas, donde Facatativa se convirtió en zona franca de Biocombustibles, jalonando la inversión hacia este sitio, complementando la zona franca de Tuta en Boyacá. A esto hay que sumarle la transformación de la Ley Páez en una zona franca especial, cubriendo a Tolima, Huila y parte del Cauca.

La Ley 1004 de 2005 es la ley marco de zonas francas. Definió las condiciones tributarias que regirán para las empresas que se establezcan en esas zonas. Para empezar, la tarifa del impuesto de renta será del 15 por ciento, y no la tarifa general que para el año gravable 2007 fue del 34 por ciento y para el año gravable 2008 es del 33 por ciento. Igualmente, para esas compañías no se causan ni pagan tributos aduaneros, es decir IVA ni arancel. También gozarán de exención de IVA para materias primas, insumos y bienes terminados que se vendan desde territorio aduanero nacional a usuarios industriales de las zonas francas. Por el lado de exportaciones desde zonas francas a terceros países se benefician de acuerdos comerciales internacionales.


Estamos rodeados de zonas francas que nos dejan en una posición poco ventajosa para la inversión. Con estos peajes y con las políticas agropecuarias agroexportadoras que imponen fuertes retos a los productores, la región podría entrar en una crisis económica si no se toman medidas. La idea es permitirle al Meta unas condiciones equitativas que favorezcan la inversión y la localización de industrias agroalimentarias y agroenergéticas. Solo así podría darse un contexto propicio para conformar encadenamientos productivos que generen empleo e ingresos a la población. No vale de nada tener el mercado bogotano tan cerca, si en la realidad económica estamos lejos. Una zona franca especial en estos sectores, inclusive contando con el sector turístico, podría crear un marco propicio para la inversión en la región. Queda entonces la tarea para la dirigencia regional y nuestros parlamentarios defiendan con esmero, nuestros golpeados intereses.

Manuel Javier Fierro Patiño. Magister en Desarrollo Regional y Local

https://javierfierro.wordpress.com

El emprendimiento es un tema relativamente nuevo en las políticas públicas. Generalmente, es considerado irrelevante y de poco impacto para el ejercicio de gobierno. Algunos asesores creen que le atañe solo al sector privado, las ONG´s y las instituciones educativas. No obstante, algunos casos en ciudades y regiones que han realizado programas exitosos de competitividad con equidad social, llaman la atención y son constantemente modelos de demostración. Inclusive en Colombia, se destacan programas de “Emprendimiento Social” en Medellín, “Bogotá Emprende” o la Red del Oriente Colombiano para el Emprendimiento” de Santander; programas realmente innovadores que tienen su pilar en la integración, promoción y financiamiento por parte del sector público. Los programas de emprendimiento social están ligados a créditos de bajo interés, con un acompañamiento continuo, con asesoría especializada, con metas y productos medibles. Se aparta de la concepción funcional que solo enfatiza en una opción. (o se da crédito o capacitación, se ayuda a hacer los planes de negocio pero no se financia, nunca se integran acciones y varias instituciones). Un programa innovador integra a Universidades, instituciones educativas, empresas, gobierno, entidades financieras, ONG´s, inclusive a entidades de Cooperación Internacional

La estrategia tiene que ser integral y con fines sociales, buscando la incorporación de estudiantes universitarios, desplazados, reinsertados, vendedores informales, campesinos y grupos vulnerables. La propuesta presentada en la Comisión Regional de Competitividad, es conformar un Sistema Departamental de Emprendimiento que se convierta en un instrumento contra la pobreza. Las personas necesitan oportunidades que potencien sus capacidades, no requieren limosnas o millonarios proyectos asistenciales que los sepultan en una dependencia perpetua.

Estudios recientes del BID resaltan el impacto de los programas de emprenderismo en países en desarrollo. El emprendimiento surge en donde confluyen diversas condiciones. Son importantes, la iniciativa propia, el sistema educativo, la formación para el trabajo, la educación y formación familiar, los valores que refuerza la sociedad, el entorno generador de oportunidades y unas instituciones que incentivan y premian las actitudes emprendedoras. En síntesis, debe haber una actitud emprendedora, unas capacidades emprendedoras y un contexto propicio para el afloramiento y consolidación de empresas exitosas.

El Meta requiere mínimo 4 Centros de Emprendimiento que presten servicios estratégicos, específicos y logísticos. Se asemeja a crear un Parque Tecnológico, pero involucra también a empresas que no sean de base tecnológica. Es decir, son sitios en donde un buen número de emprendedores, justamente seleccionados, se forman, reciben asesoría, tienen herramientas logísticas, comunicaciones, personal especializado, información disponible y apoyo económico, que les permiten sobrepasar la etapa inicial crítica. En este orden de ideas el Parque Agroindustrial del Meta sería una necesidad apremiante.

Manuel Javier Fierro Patiño. Magister en Desarrollo Local y Regional.

Este estudio muestra los factores que inciden el proceso de creación y consolidación de empresas en Villavicencio. Se constituye en un documento muy util para trazar políticas de desarrollo empresarial en el nivel territorial. Se puede bajar de la siguiente dirección.

http://empresasvillavo.wordpress.com