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Hace unos años mencioné en una columna la necesidad de superar el “complejo mesiánico”, el cual consiste en la estúpida condición de algunos nativos de un territorio en considerar que todo lo que viene de afuera es mejor que lo propio, en atención a la sumisa posición de creer que por su origen en la periferia, todas las cosas son de menor valor, inclusive el conocimiento propio llega a ser desvalorizado frente al foráneo, que por sólo ser externo, tiene la apariencia de ser más moderno y distinguido.  La idea de concebir que siempre vendrá alguien iluminado con las soluciones a nuestros problemas.  Esta condición colonial desdibuja las capacidades locales e inclusive deprime la evolución positiva en la construcción de conocimiento regional que en muchos casos puede llegar a reconceptualizar ciertos términos, innovar y aportar nuevos enfoques y puntos de vista.  Vemos que este maligno complejo renace, pero esta vez se fortalece como mito y con mayor energía.  La malignidad de este complejo radica ahora en que los foráneos aprovechan esta condición con sus acartonados títulos para pontificar y conceptualizar sobre lo propio. Se escudan en certificados y estadísticas creyendo que toda aquella persona que sea de tal cofradía, de tal nobleza, recibe una envestidura y automáticamente el conocimiento pertinente les es transferido y además aseguran enfáticamente que es un conocimiento absoluto, muy superior a todo lo creado. Lo anterior tiene su aplicación en el sistema de la educación superior. La región de la Orinoquia ha tenido históricamente una baja cobertura de educación superior, sin embargo, la historia ha venido cambiando. La Universidad de los Llanos, Unimeta, Unitrópico y otras universidades con subsedes en el territorio, como la Universidad Nacional, la U. Cooperativa, la U. Antonio Nariño, la U. Santo Tomás, la ESAP, la UNAD, la Universidad Minuto de Dios, la Universidad San Martín, entre otras, han venido aportando con sus programas académicos a nivel de pregrado y posgrado en un proceso creciente de cualificación del capital humano.  La acumulación creciente de capital humano es hoy por hoy, uno de los principales ingredientes para el desarrollo y la innovación territorial.   La región cuenta con más de 15 programas académicos a nivel de maestría y el próximo año la Universidad de los Llanos lanzará el primer doctorado regional.  Por lo tanto, aunque las cifras son aún bajas frente a lo que necesita la región, por lo menos existe un importante y creciente acervo de conocimiento que tiene como objeto la lectura territorial de las principales dinámicas locales y regionales.

Dada la creciente importancia de la región, en razón al boom agroindustrial y minero energético, sobretodo en el área de la altillanura. Aparecen expertos foráneos en foros locales pontificando y señalando verdades absolutas por doquier. Llegan universidades externas, con ánimo de participar en la búsqueda de soluciones, pues de plano están plenamente seguras que aquí no hay capacidades locales, y lo peor es que lo ratifican con tal desfachatez en revistas como la Revista Semana en su edición “Tierra a la Vista”. Todo deja entrever que aquí existe una agenda oculta, no se sabe cuáles serán las verdaderas intenciones. Pero lo más triste es que hay empresarios, líderes políticos locales y gobiernos seccionales que actúan como patrocinadores de esta desaprobable conducta. Lo que llama la atención es que cuando la nación empieza a ver en esta región el área más estratégica para el desarrollo del país, llegan expertos de universidades externas a conceptuar sobre la realidad local y crean institutos de investigación y centros de estudios que parecería que están más orientados a canalizar recursos de proyectos de regalías, fondos de ciencia y tecnología, presupuestos para consultorías especializadas que supuestamente son obligatorias para diseñar el desarrollo local y regional.  También levanta sospecha que son universidades que nunca han tenido programas académicos en la región y ni siquiera cuentan con una sede local.  Lo que molesta no es la incorporación de nuevos conocimientos o la posibilidad de fortalecer el sistema de ciencia y tecnología local con la incursión de nuevas universidades. Lo que molesta es la aptitud socarrona y la absurda suficiencia de creer que se está en un territorio virgen y que aquí no existe nada para construir desde lo propio.  Molesta que crean que el solo nombre de una universidad ranqueada en los estándares de calidad, le enviste automáticamente de un conocimiento pertinente sobre la realidad local; de esta manera desconocen y subvaloran las capacidades creadas en el territorio y desprecian la construcción autóctona de conocimiento. Una universidad que actúa así además de molestia genera gran desconfianza. Y no es una desconfianza nacida en posiciones ideológicas que intentan satanizar a una universidad como centralista, o señalarla como el brazo académico de las élites económicas. El asunto va más allá, tiene que ver con la acumulación de capital humano y la necesidad de construir desde lo local procesos de largo plazo.

Para la muestra vale mencionar, según lo anunciado por el DNP, la ejecución del Conpes de la Altillanura va a requerir estudios de ordenamiento territorial, planeación ambiental y construcción de proyectos en la región, como antesala a nuevas inversiones para apalancar el desarrollo de esta importante zona del país.  Este proceso va a ofertar mayores recursos en el campo de la producción agroindustrial, infraestructura productiva y minero energética y por esto está en la mira de centros de consultoría y universidades foráneas que cuentan con conexiones dentro del gobierno.  La idea muy seguramente puede ser un afán de posicionarse localmente y apoyar la construcción de este territorio estratégico desconociendo la historia y el conocimiento creado en la región, creando soluciones amañadas, con intereses particulares y de paso hacer buenos negocios.  La región cuenta con recurso humano muy capacitado y expertos locales para desarrollar tal tarea con total suficiencia y calidad. La calidad basada exclusivamente en los estándares es relativa, pues este simple hecho no garantiza que se conozcan las dinámicas locales y las particularidades de una región tan compleja como la Orinoquia. Ya en la región hemos tenido experiencias de universidades foráneas que muestran mucha codicia por la contratación estatal, establecen nexos locales que les ayudan a anclarse para succionar recursos de regalías y presupuestos públicos. También hemos sufrido en algunos casos por la mala calidad de los trabajos que realizan estas universidades, pues el interés no es dejar un proceso, es aprovechar un cuarto de hora, por lo tanto terciarizan los trabajos y subcontratan gente poco capacitada. De esta manera, es muy difícil que una actuación así deje algo bueno para la región. Pues los resultados no se comparten con la academia local, se llevan al centro del país y allá engrosan la lista ya numerosa de investigaciones que nunca vuelven a la región.  La vinculación de capital humano local es poca o nula, por lo tanto no existe algún nivel de trasferencia o la posibilidad de establecer un aprendizaje de doble vía. Una universidad foránea que actúa así frena la cualificación del recurso humano local, evita la acumulación de capital humano  y actúa como un enclave de conocimiento que succiona recursos y oportunidades, igual como una empresa petrolera succiona el petróleo y deja muy poco para la región.

La invitación es para la clase política, a los gobiernos seccionales y al gobierno nacional a que crean en las capacidades locales y en la calidad que brinda el conocimiento pertinente y la lectura adecuada del contexto que puede hacer la academia local. Existe un grupo calificado de personas en la región que puede construir soluciones y además liderar procesos con una total idoneidad.  Eso permitirá construir sobre bases sólidas una estrategia de desarrollo regional basada en la identidad y el cocimiento propio.

Como ejemplo se puede mostrar un proceso académico que adelanta la Universidad de los Llanos y que es apoyado por Ecopetrol. Un grupo de 35 estudiantes de los departamentos de Arauca, Casanare, Meta y Vichada están cursando estudios de Maestría en Gestión Ambiental Sostenible en una cohorte especial que tiene la misión de construir la Visión Regional Sostenible de la Orinoquia para el año 2032.  En este proceso ya adelantaron su primer semestre, con unos productos muy interesantes e inéditos en la lectura local del territorio, pues la maestría se desarrolla de manera itinerante, con talleres en Arauca, Yopal, Puerto Carreño y Villavicencio.  Muy seguramente será un proyecto que dejará un capital humano valioso y con buena capacidad de liderazgo.  Instancias como el Comité Universidad – Empresa – Estado del Meta, la Mesa Rectoral Universitaria, la reciente Red de Bibliotecas, el trabajo conjunto en iniciativas como la Primera Rueda Regional de Innovación del Orinoquia, entre otras propuestas, el Centro de Desarrollo tecnológico para la Agroindustria de la región de los Llanos, los aportes de conocimiento a la gestión ambiental y la piscicultura, además de la calidad de los foros que se están desarrollando en Villavicencio y otras capitales, demuestran que la academia local está en un buen momento y tiene la capacidad de ser un actor fundamental del desarrollo de la Orinoquia.

Universidad de los Llanos

Universidad de los Llanos

La pretensión de un club de acomodados ciudadanos sobre unos terrenos entregados por el Municipio de Villavicencio a la Universidad de los Llanos, es una muestra más de las lamentables situaciones que en la región se presentan y que marca la ambición y el afán de enriquecerse a partir del patrimonio público. La Universidad de los Llanos es una institución educativa pública, es decir, sus activos y recursos tienen una función social marcada por su misma naturaleza. Su función tiene una invaluable importancia al permitir que estudiantes de bajos recursos, una vez convertidos en profesionales, aporten al desarrollo de la región, y al mismo tiempo puedan dar un salto en su nivel social y el de sus familias. Es un hecho económico y social sin precedentes, pues gracias a la educación se genera ruptura al ciclo vicioso de la pobreza en muchos hogares de la región.

El desarrollo del capital humano constituye un desafío central frente a la necesidad de reducir la pobreza y abatir la desigualdad. Según el BID, el papel de la educación en la generación de bienestar es determinante: en Latinoamérica, quien ha aprobado algún grado de secundaria tiene 24 por ciento más de probabilidad de evitar la pobreza, en comparación con alguien que sólo cuenta con primaria terminada. Para el caso de quien cuenta con algún grado de bachillerato, la probabilidad de no ser pobre es 2.7 veces mayor. Pero, si la persona aprobó algún grado de educación superior, la probabilidad de evitar la pobreza es 6.2 veces mayor que aquella que sólo cuenta con primaria.

No basta con tener vergonzosos hechos como las obras inconclusas de la SECAB, los dineros perdidos en las fiducias, mandatarios presos, otros huyendo, todo un record de corrupción y despilfarro, sino ahora también una muestra de elitismo frente a la equidad. La Unillanos ha tenido graves problemas para aumentar su cobertura, uno de ellos es la ausencia de terrenos para su expansión y apertura de más programas, precisamente, en estos terrenos se tiene proyectado ampliar la oferta académica de la facultad de ciencias de la salud.

Señores del club de Villavicencio un llamado a la sensatez, en este caso prima el interés general, más aun donde se advierte un fin suntuoso y elitista frente a la oportunidad de equidad social que brinda la universidad pública. La figura de los clubes sociales, ya en decadencia, obedece al culto a la apariencia, a la fastuosidad y opulencia, lo que significaría en forma directa legalizar la exclusión y arbitrariedad frente a la problemática social que nos agobia. Sería un antecedente lamentable que un hecho de estas características ocurra en nuestra ya aporreada región y más triste si los estudiantes, profesores y la sociedad en general no hacen nada para defender sus derechos.

Manuel Javier Fierro Patiño.Magister en Desarrollo Local y Regional

Crisis de valores

Crisis de valores

Son igualmente condenables los ataques a la infraestructura de los servicios públicos, como también la aparición de grupos de “limpieza social”. Lo que muestra de fondo es el carácter terrorista de los grupos que piensan capitalizar estos hechos; igualmente, muestran la intolerancia social y una crisis de valores de la sociedad en general.

Hay que conocer la teoría del Estado para interpretar muy bien la realidad y no caer en especulaciones morales. El Estado nace de la necesidad del hombre de tener garantías para desarrollar su proyecto de vida y garantizar los derechos mínimos, como la vida, la libre empresa y la libre expresión. Estas garantías y también algunas obligaciones se materializan en un contrato social, que para el caso de nosotros, es la Constitución Política de Colombia, las normas, leyes que conforman nuestro Estado Social de Derecho. La existencia del Estado, es lo que permite la vida en sociedad organizada, con unas reglas de juego que todos debemos cumplir. A cambio el Estado colombiano, según la Constitución de 1991, debe servir a la comunidad, promover la prosperidad general, garantizar la efectividad de los principios, derechos y facilitar la participación de todos los miembros de la comunidad colombiana en los asuntos que le competen (económicos, políticos, administrativos y culturales), defender la independencia nacional, mantener su integridad territorial, asegurar la convivencia pacífica y asegurar la vigencia de un orden justo. Los mismos enunciados son demasiado contundentes y claros. Las autoridades en Colombia están para proteger a todos los residentes en el país en su vida, honra, bienes, creencias y demás derechos y libertades, y para asegurar el cumplimiento de los deberes sociales.

La fuerza pública y las instituciones legítimas son las que deben garantizar la seguridad y atacar el delito. Preocupa mucho la aparición de grupos en las “redes sociales de internet” que alaban y promueven esta práctica irregular, en su mayoría jóvenes, que lanzan amenazas y apoyan la eliminación de personas que han quebrantado la ley, que son homosexuales o practican la prostitución. También preocupa el pronunciamiento de algunos funcionarios, alentando esta práctica y restándole importancia como acción delictiva. Esto es un síntoma indiscutible de la mala educación que reciben en sus casas y escuelas, falta de valores éticos, falta de una educación cívica y desconocimiento aberrante de nuestro sistema político.

Para construir una sociedad justa y en paz, es necesario tener claridad sobre las funciones del Estado y los deberes del ciudadano, pero ante todo tener conocimiento de la naturaleza moral y ética que nos hace miembros de un mismo país. Caso contrario no seriamos más que animales sobreviviendo en el “Leviatan” de Hobbes.

Las mismas ansias regionales que exteriorizaba el presidente Uribe en su primer periodo, son las que ahora desde su posición centralista trata de limitar. Recordemos que dentro del manifiesto democrático se destacaba la regionalización como propuesta para la equidad en el desarrollo. No obstante, resultó voluntad de corto plazo, cuando su gobierno, supo de manera directa darle a Antioquia lo que a su parecer merece. Basta con observar cómo dentro del presupuesto nacional del año 2009, Antioquia representa cerca del 30% del presupuesto nacional y el Meta y la Orinoquia solo el 2% del total, algo confirmado incluso por los mismos parlamentarios del Meta. La región ha tenido que exportar desarrollo para otras regiones en detrimento de su propio proceso.

La Troncal del Llano se construyó en gran parte por la inversión derivada de las regalías del petróleo administradas a través del Corpes Orinoquia. Arauca construyó sus vías, electrificó el departamento y amplió la frontera agrícola gracias a los recursos de regalías, Casanare ha hecho lo mismo, igual el Meta, todos con algunas diferencias e infortunadamente, con hechos de corrupción y despilfarro que poco ayudan para la autonomía. La carretera Bogotá-Villavicencio se construyó con más de 500 muertos en Quebradablanca y los peajes más caros de América. Lamentablemente, esta región colombiana se ha convertido en la linda e ingenua millonaria que todos los gobiernos manosean, alaban, conquistan y utilizan, pero nunca se casan con ella.

El asunto de fondo es la poca capacidad de maniobra y decisión política que tiene la región. Por una parte, debido a un esquema centralista que debería ser objeto de una reforma política, dando mayor representatividad a departamentos con pocos votos. De otra parte, la dirigencia ha sido históricamente maleable y controlable por los gobiernos de turno, con muy pocas excepciones. Los dirigentes locales analizan si una lucha totalmente asimétrica vale la pena y por lo general declinan sus ideales.

En este reclamo territorial hay algo diferente. La sociedad civil regional está emergiendo con fuerza. El Comité Cívico de Villavicencio, la Asociación de Profesionales del Meta, la Mesa Regional del Agua, entre otras formas de organización, empiezan a jalonar procesos con firmeza. No es el mismo discurso vago por la falta de argumentos. Existen evidencias sólidas que deben ser nutridas por más estudios regionales, que permitan sustentar posiciones coherentes e irrefutables.

El llamado es para que se organice una agenda, se prepare la argumentación técnica de los grandes macroproyectos y se defina una posición conjunta. No es hacer la misma asociación burócrata de los departamentos, que no ha dado resultados, es una asociación de la sociedad civil regional que acompaña y lidera procesos de reivindicación territorial. Hay que responder con altura en este momento histórico para la Orinoquia y pensar en el gobierno autónomo que la constitución avala y que hasta ahora ha sido tema muerto. Si continuamos con tal indiferencia como respuesta, pensar en un referendo no es asunto descabellado.

Lo confirma el presidente Uribe: “Un mecanismo financiero ilegal con el que han sido estafados miles de ahorradores atraídos por exorbitantes y rápidas ganancias, son parte de la “cultura mafiosa”. Lo más certero que se ha escuchado en las últimas declaraciones del primer mandatario. No porque los recursos estén totalmente conformados por dineros calientes, sino porque lo que mueve a estas pirámides es la cultura de la ganancia fácil, la misma cultura que moviliza al crimen organizado y la política corrupta; sin demeritar como causa, la falta de oportunidades sociales en un sistema financiero tan inequitativo y excluyente.

Ganar fácil supone evitar el trabajo, superar los conductos normales y corrientes para surgir por encima de cualquier prejuicio. Es un mecanismo cotidiano expresado con refranes y dichos populares: “El vivo vive del bobo”, “pa´las que sea”, “en la política y el amor todo se vale”. Algo enraizado que premia la creatividad, no para cosas buenas, sino para ascender como sea, sin acatar la ley.

Lo que más preocupa, es que ya es algo común en los altos funcionarios del ejecutivo y legislativo, e inclusive en las fuerzas del Estado. Es imposible que un país como Colombia, con tanto potencial, pueda surgir con tales problemas institucionales. Expertos como Salomón Kalmanovizt y Luis Jorge Garay lo han recalcado. Bernardo Pérez hace una mención a dos nuevos mandamientos de convivencia que evocan la facilidad de cosechar el fruto ajeno: el “décimoprimero” – no dar “papaya” –, y el “décimosegundo” – no dejar pasar la “papaya”. Es el mismo mecanismo que cultiva el estudiante que hace copia, el ciudadano que no hace cola o la persona que falsifica soportes de hoja de vida para superar con engaños lo que no ha logrado con esfuerzo propio.

En el lenguaje común y no solo en los sectores populares sino también en empresas, entidades y universidades, es normal hablar del “duro”, del “propio”, del “patrón”, de la necesidad de hacer un “cruce” o de “arreglar un torcido”. La noción de vida corta alimenta la violencia y destraba los miedos para morir tempranamente. Una cultura en dónde todo es transitorio y desechable y en dónde su mejor expresión se mide, según Garay, a través del derroche y disfrute inmediato. Peor aún el calificativo de “pendejo” al funcionario público que no aprovecha su cuarto de hora o el caso del político que es proporcionalmente admirado dependiendo del número de procesos legales que tenga y sepa sortear.

En palabras de Néstor Raúl Acosta, en el Comité Cívico de Villavicencio: “lo que hay que cambiar no son las leyes o las instituciones, lo que tiene que cambiar son las personas, para poder cambiar todo lo demás”. El país y sus ciudades tienen que abordar procesos que permitan espacios de diálogo y reflexión de la sociedad, con la participación especial de los estamentos educativos y los padres de familia. Surge la necesidad de un proyecto ético de reconstrucción social, que tiene que desarrollarse para la lograr una verdadera ciudad decente.

Manuel Javier Fierro Patiño. Magister en Desarrollo.

El día 14 de noviembre el Meta retumbo en aparente fiesta. Los funcionarios del gobierno rechonchos de halagos recibieron la propuesta de la doble calzada Bogotá-Villavicencio por parte de Coviandes y prometieron estudiar la situación para dar un veredicto en enero de 2009. En sendos discursos, la obra fue catalogada de interés nacional por parte de los ministros de Transporte y Medio Ambiente y Vivienda.

Basta conocer la formalidad de la ejecución de las obras públicas para no estar tan tranquilo frente a los hechos presentados en Bogotá, en el Consejo temático organizado por el Senado de la República. Hay que recalcar que lo escrito es lo que vale y las palabras el viento se las lleva.

El documento CONPES 3536 del 18 de julio de 2008 priorizó la primera etapa de vías “Corredores de la competitividad” comprometiendo 2,5 billones de pesos de vigencias futuras hasta el año 2013. Este documento prioriza las vías Sisga-Machetá –El secreto y la Transversal del Cusiana con 180.000 millones. Igualmente, aparecen entre otras obras, dos dobles calzadas, Bucaramanga-Pamplona y Loboguerrero- Cisneros, con 690.000 millones en inversión del Estado, las cuales se presentan como proyectos estratégicos para el país. Simultáneamente, el mismo día se publica el documento CONPES 3535, el cual ofrece un concepto favorable para la prórroga y adición de los contratos de concesión vial, en donde se menciona la gestión de la doble calzada Bogotá-Villavicencio. De esta manera disimulada, se escoge la exclusiva posibilidad de financiar un proyecto tan importante para la Orinoquia, que aunque está claramente mencionado Plan de Desarrollo Nacional, no se considera prioridad según los documentos mencionados.

El CONPES es la máxima autoridad nacional de planeación y se desempeña como organismo asesor del Gobierno. Para lograrlo, coordina y orienta a los organismos encargados de la dirección económica y social en el Gobierno, a través del estudio y aprobación de documentos sobre el desarrollo de políticas generales que son presentados en sesión. Este órgano actúa bajo la dirección del Presidente de la República y lo componen varios ministros, el Director del DNP, los gerentes del Banco de la República y de la Federación Nacional de Cafeteros, así como el Director de Asuntos para las Comunidades Negras del Ministerio del Interior y el Director para la Equidad de la Mujer.

Recordemos que el CONPES 2654 de 1993, fue el que materializó la posibilidad de la carretera Bogotá- Villavicencio, que terminó con las obras que todos conocemos. La asignación de recursos tiene sus procedimientos, mejor aun cuando ya se han hecho pronunciamientos.

¡Ojo! la opción es lograr un nuevo documento CONPES, tal como realiza el gobierno con otras dobles calzadas que se han aprobado. Este documento deberá asignar recursos futuros del Estado, garantizar el inicio y continuidad de las obras en un marco de financiación justo para la región.

http://javierfierro.blogspot.com

La dirigencia política del Meta, gremios, organizaciones de la sociedad civil, sindicatos y comunidad en general se han unido en una proclama general para exigir un mejor trato del gobierno nacional y la culminación de la obra “Doble Calzada” Villavicencio-Bogotá.

Para ver el documento haga clik aquí:

carta-abierta-de-la-sociedad-civil-del-meta-al-presidente-de-la-republica

El Meta unido por una causa justa.

Posteado por Javier Fierro P.

lagartija

lagartija

Existe en algunas personas una conducta indeseable que evita consolidar procesos serios y contundentes. Los celos institucionales, el afán de protagonismo, la envidia y los intereses malsanos acaban muchas veces con buenas intenciones que pretenden favorecer los intereses regionales. Muestra de ello es el poder politiquero que ve en peligro su esfera de manipulaciones e intereses personales, con procesos que pretenden destacar la participación democrática, abierta y con beneficios para la región.

A los políticos corruptos no les conviene una instancia o grupo de personas que le muestre en la cara los efectos de sus malos manejos y desatinos administrativos. Por eso, con artimañas tratan de limitar espacios y destruir procesos. Para este cometido cuentan con una alimaña lisonjera que busca también su beneficio propio, y que además les hace el trabajo sucio. Este animalillo de la fauna humana llamado “Lagartija” se mueve rápidamente, a veces imperceptible, tratando de poner obstáculos, moviendo la intriga y escondiéndose sin dar la cara.

Su piel es verde fangoso, a veces amarillenta para esconderse en los espineros y lograr salir suavemente sin pincharse, dejando la maraña más enredada que un bulto de anzuelos. Su premio son migajas, de acuerdo al viejo refrán del gamonal “al perro de la casa toca tenerlo flaco, con hambre, para que sea buen cazador”. Así su vida es triste, esperando siempre que le cumplan, hablando siempre de los trabajos importantes que le ha hecho al patrón y que hasta ahora espera su reivindicación. Su eficacia en destruir procesos y acabar esperanzas, es pagada con más trabajo y nuevas promesas. En ese tejemaneje a veces logra coronar triunfos momentáneos, un familiar trabajando, un ser querido con un contrato y feliz hace alarde de su corta suerte. Pero de inmediato, llegan más misiones. Que le escriba a tal persona, que aproveche los noticieros, que mande un email, que mande una carta, que vaya a tal reunión y le cuente, que riegue el chisme destructor, para acabar con esos activistas que le quieren dañar la lujuria clientelista.

Sus amigos se burlan de su fe ciega y estúpida frente a las promesas incumplidas. Algunas veces moviliza gente y logra esconder con su elocuencia y velocidad sus negros intereses, para esto, tiene su pequeña pandilla de guekos, que también esperan algún día el premio mayor a su capacidad de daño.

La región ha sufrido incontables fracasos por esta fauna humana indeseable. Macroproyectos que no arrancan, sueños empresariales fallidos, instancias de la sociedad civil que son infiltradas y destruidas, dirigentes con buena intención que son sacados del camino, simplemente, para mantener alejados los sueños de una región prospera y democrática. Qué pasaría si la lagartija se diera cuenta que su eficacia para destruir también podría ser para construir y que sin duda, podría ser más inteligente que su propio patrón, y que por los canales del mérito y la buena fe, también es posible triunfar.

Señores padres de familia y profesores, evitemos más lagartijas, formemos personas luchadoras que crean en sí mismas.

Manuel Javier Fierro Patiño. MVZ. Magister en Desarrollo Regional y Local.

La utilización de nuevas tecnologías ha cambiado considerablemente las condiciones sociales y económicas de la sociedad. Bastaría con mencionar como ejemplos, el uso masivo de tecnologías ligadas a la red Internet o las inmensas posibilidades que muestran los avances en biotecnología y microelectrónica. Hoy, algunos sectores de la sociedad disponen de herramientas y conocimientos avanzados para conducir cambios que logren un mayor bienestar social, no obstante, estos recursos deben ser ampliamente difundidos y distribuidos, en una acción en la que confluyen tanto intereses públicos como privados.

En esta época de cambios acelerados, las empresas, las organizaciones sociales y los gobiernos buscan posicionarse globalmente, aprovechando las ventajas que brinda el entorno y combinando los recursos necesarios para anticiparse a los grandes cambios. Esto no se logra si no existe una base sólida de conocimientos y aplicaciones que generen mayor productividad y simultáneamente propicien una mayor equidad social.  Este es un asunto que concierne tanto a las universidades, como al gobierno y lógicamente, también a las empresas. 

Se hace necesario que las fuerzas sociales, políticas y productivas del territorio, unidas en un plan estratégico, identifiquen las tecnologías claves para su desarrollo y dimensionen qué variables pueden incidir sobre las mismas; al mismo tiempo, se busca determinar cómo podrían afectar a la sociedad y cuáles pueden ser los factores que las impulsen en un sentido o en otro. Este es el campo de la prospectiva tecnológica, algo que se constituye actualmente, en el pilar que sostiene procesos de innovación y competitividad territorial en el mundo. 

En este propósito, es necesario apartarse un poco de la idea tecnócrata que pone a la prospectiva en un pedestal inalcanzable, manejada arbitrariamente por técnicos y funcionarios que además intentan manipular y orientar los resultados. Un ejercicio de prospectiva realmente válido requiere de una alta dosis de participación, responsabilidad y compromiso con la sociedad.  En primera medida, por ser una herramienta para la toma de decisiones, hay que garantizar que los involucrados, tanto direccionadores, como ejecutores o activadores e inclusive, los opositores, participen activamente del proceso.  De otra forma, el método pierde potencia y se convierte en una falacia que causa más desilusiones que logros. En segunda medida, es un recurso técnico que fortalece y consolida la gestión, la hace más pertinente y eficiente, buscando construir un futuro de acuerdo con los deseos y también con las posibilidades. Por esta razón, debe desmitificarse su uso y hacerla más alcanzable para las empresas y organizaciones.

La prospectiva tecnológica es solo el comienzo de una cadena de procesos de mejoramiento que conduce cada vez a operaciones más complejas, pero más efectivas.   La utilización de la vigilancia tecnológica, el balance tecnológico, la minería de datos, los sistemas de inteligencia competitiva, los clúster de información y los análisis de redes sociales proactivas, son un campo abierto de posibilidades para incorporar la gestión del conocimiento a los procesos productivos y administrativos.   

El Comité Universidad-Empresa-Estado del Meta propuso la primera fase del proyecto “Mapa de Conocimiento”, una iniciativa que busca precisamente realizar un estado del arte del conocimiento generado y disponible para mejorar la productividad, propiciar nuevas oportunidades, preparar el terreno fértil para que surja la innovación, para que finalmente se puedan ampliar fuentes de empleo e ingresos para la población de la región.  En una primera fase con el apoyo del gobierno departamental y el liderazgo de Unillanos, se ha logrado analizar una parte de la oferta de conocimiento pertinente que ha generado la Universidad de los Llanos, como también se logró tener una imagen de la demanda global de conocimiento por parte de las empresas y organizaciones. 

La Universidad de los Llanos inicia una segunda fase con el análisis de otras formas de conocimiento que ha generado la universidad y convoca a la reflexión participativa para la construcción de una propuesta que origine una mayor pertinencia de las funciones misionales, docencia, investigación y proyección social.  Igualmente, con la participación de otras universidades, con el apoyo del gobierno seccional, de las entidades nacionales y la incorporación de recursos de cooperación, lograr avanzar en estudios de oferta global de conocimiento, análisis de cadena de valor y prospectiva tecnológica de los sectores  productivos del Meta.  El objetivo es constituir alianzas sólidas y autogestionadas que detonen el aumento de la calidad de la producción, propuestas sociales innovativas y nuevas alternativas productivas. Este tipo de alianzas Universidad-Empresa o Universidad-organización, se sostienen por si solas porque nacen de un proceso en donde las ofertas y las demandas de conocimiento confluyen íntimamente, logrando mayor eficiencia y eficacia en cada uno de los procesos que eslabonan de la cadena productiva, avanzando con paso firme al concepto de clúster de la producción y también conformando una caja de herramientas para atención de la problemática social y económica de la región.

 

Manuel Javier Fierro Patiño

MVZ. Magister en Desarrollo Regional y Local

Docente catedrático Universidad de los Llanos

Departamento del Meta

La propuesta presentada a la Comisión Regional de Competitividad, a través de una consultoría de Confecámaras, consiste en un llamado a las administraciones municipales y a la administración seccional a unificar procesos de planeación de las ciudades satelitales (Villavicencio, Acacías, Guamal, Castilla la Nueva, Restrepo, Cumaral, Puerto López y Puerto Gaitán) conformando una espacialidad subregional en donde se organicen las actividades productivas, se definan relaciones urbano-funcionales, se definan proyectos de inversión social, infraestructura urbana, servicios públicos, inversión en TIC´s y dotación logística con una proyección a 50 años.

La dinámica actual de inversión, el crecimiento desordenado de las ciudades y los conflictos urbano-rurales, constituyen un reto para la planificación regional en la asignación de recursos a proyectos que buscan la solución a problemas comunes. De la misma manera en que la articulación de los eslabones de la cadena productiva genera beneficios y una mayor eficiencia en el aprovechamiento de los recursos, la articulación espacial de las ciudades mediante un marco de planificación común genera enormes dividendos en la gestión territorial y permite desarrollar proyectos con una escala mayor y la posibilita un mayor impacto en la inversión pública. Este proceso subregional facilita la articulación y un mejor posicionamiento respecto a otros procesos similares, como la conformación de la Bogotá ciudad región y la dinámica subregional del antiplano cundiboyacense y el eje Bogotá-Girardot. Será mucho más fácil promover proyectos como el ferrocarril subregional de Villavicencio, la zona franca especial y daría más fuerza a nuevas espacialidades en el Meta, concretamente, el Distrito Agroalimentario del Ariari y la Zona Agroindustrial de la Altillanura.

Esta zona noroccidental del departamento concentra los servicios educativos, de salud, comercio, infraestructura productiva y en un futuro favorecería la desconcentración de Villavicencio y la difusión de impactos sociales y económicos positivos en toda la espacialidad. Es muy posible que el Meta pueda incluso avanzar en una nueva red de asentamientos que integre el territorio amplio de la altillanura, en un proceso de poblamiento futuro que puede ser modelo para el país.

El proceso inicia por un acuerdo de voluntades y la conformación de una unidad técnica que empiece a visionar los programas y proyectos a desarrollar en el presente siglo. Se analiza el estudio conjunto de los planes de ordenamiento territorial y el diseño y operación de subcomités de planificación en las áreas consideradas estratégicas. Puede iniciarse un proyecto piloto de región digital con la masificación de las TIC´s y estudios de prestación de servicios públicos, obras de infraestructura que sirvan de soporte a los clústeres definidos, obras de desarrollo vial que permitan una mayor movilidad y articulación espacial del territorio. En un futuro próximo, no sería raro que las personas puedan movilizarse a una gran velocidad entre estas ciudades, dinamizando y reorganizando las actividades económicas, incorporando nuevas realidades y promoviendo una mayor participación social.

Manuel Javier Fierro Patiño. Magister en Desarrollo Regional y Local

Para Hernán Rincón, el vicepresidente de Microsoft para América Latina, el bajo índice de competitividad de América Latina sólo se puede superar si los gobiernos ponen más atención en el ámbito educativo y la inversión en tecnología. Se asume cada vez con mayor frecuencia que la educación debe estar ligada a las necesidades de la sociedad y vinculada a un proyecto político de desarrollo regional. El fin consiste en reorientar el sistema educativo del Meta hacia la formación de competencias empresariales, con énfasis en gestión y liderazgo, integrando a los diferentes actores en un pacto colectivo para la competitividad, que involucre a todos los niveles de la educación. Deberán participar autoridades gubernamentales, rectores, profesores, estudiantes, padres de familia, sindicatos; todos comprometidos en el objetivo común de mejorar la calidad y pertinencia del sistema educativo. Solo así la región podrá ser un territorio triunfador en esta alocada carrera que impone la globalización.

Las metas incluyen la necesidad de lograr el mejoramiento de un 15% en los promedios en las pruebas SABER y el ICFES durante los próximos cinco años, mejorar en bilingüismo, con 500 estudiantes certificados por año e incorporar masivamente las tecnologías informáticas al proceso educativo.

Pese a que las Instituciones de Educación Superior y el SENA hacen análisis de demanda o análisis de contexto para ajustar su oferta educativa, no se ven resultados notables en cuanto a la incorporación efectiva de los promovidos y egresados al mercado laboral. Esto se debe en parte a que la formación de habilidades empresariales no empieza en estos niveles, empieza desde la misma educación familiar y preescolar. Igualmente, es urgente abandonar el enfoque educativo que solo produce egresados buscadores de empleo. La estrategia de transformación productiva y generación de valor agregado a la producción departamental, requiere de un contingente de capital humano suficiente, que solo puede ser producido por un sistema educativo pertinente, que ofrezca servicios de acuerdo a la demanda actual y futura, procesos que deben ser apoyados por las secretarias de educación.

Es necesario que el sistema promueva y refuerce valores y habilidades como la confianza, la perseverancia, la autoestima, el liderazgo, la creatividad y el gusto por el ahorro y la planeación. La propuesta involucra la formación en la básica primaria y secundaria con la adquisición de disciplina, mayores habilidades para la gestión y la toma de decisiones. Busca en la formación media y técnica, las competencias para desarrollar actividades productivas según la vocación económica departamental. Forma al profesional de cualquier disciplina para gerenciar su propia empresa, administrar procesos de gestión de conocimiento, investigación e innovación; y además, refuerza la formación ciudadana, promoviendo la cooperación, la solidaridad, la honestidad y la tolerancia.

Manuel Javier Fierro Patiño. Magíster en Desarrollo. https://javierfierro.wordpress.com

El país debe asumir un proceso de descentralización en los Sistemas de Ciencia y Tecnología e Innovación. La producción intelectual y científica se concentra en las principales ciudades del país, en donde se ubica la mayoría de universidades y centros de investigación. Regiones del país con múltiples problemáticas y potencialidades carecen de la institucionalidad necesaria, capital humano y capital social requerido para generar conocimiento pertinente. Las políticas nacionales se orientan a fortalecer la ciencia y tecnología de acuerdo con la demanda, diseñando convocatorias que financian iniciativas de las regiones. Obviamente existe una mayor capacidad de gestión y sustentación en las regiones relativamente desarrolladas, logrando con ello la mayor parte de proyectos aprobados, concentrando nuevamente los resultados del sistema nacional. Este círculo vicioso profundiza las disparidades regionales en inversión y evita descubrir nuevos focos de inversión e investigación, por ejemplo, mayor estudio de la biodiversidad, desarrollo de las ciencias del mar, manejo y uso del agua y la utilización de otros recursos naturales inexplorados. Sin advertirlo, el país puede haber dado la espalda a múltiples alternativas productivas y no productivas, que en algún momento podrían ser estratégicas para la Nación.

La descentralización debe ser en los niveles institucional, político y fiscal, de tal manera que realmente ofrezca posibilidades de cambio real. La demanda actual debe unirse a la prospectiva tecnológica como componentes que justifican la inversión y líneas especiales de especial potencial para el país. La creación de un Fondo Nacional de Ciencia y Tecnología, planteado en el proyecto de Ley de Ciencia y tecnología, debe incluir diferenciaciones regionales que permita condiciones equitativas para todas las regiones.

Es necesario que exista una adecuada coordinación de las entidades nacionales con las de específicamente orientan la estrategia de Ciencia y Tecnología. La coordinación deberá incluir políticas de financiamiento, educación, cultura, desarrollo económico, ambiente, seguridad social, salud, agricultura, minas y energía, infraestructura, defensa nacional, ordenamiento territorial, información, comunicaciones, política exterior y cooperación internacional. Las entidades nacionales deberán enfatizar en aquellos programas y proyectos que pueden aportar en la generación de una cultura de la ciencia y tecnología, estableciendo mecanismos e instrumentos multisectoriales que cobijen este propósito y que se ajusten a las diferencias regionales.

La inversión en ciencia y tecnología debe ser un indicador que requiere de un fino seguimiento, garantizando la eficiente ejecución de los recursos. Un 3 % del PIB durante un periodo de 10 años permitirá alcanzar un nivel aceptable en productividad y competitividad. Las regiones requieren el apoyo en la formación continua de investigadores y gestores tecnológicos. Investigadores que generen nuevo conocimiento deben ser estimulados y recompensados. Los gestores tecnológicos deben tener un marco institucional y posibilidades de financiación de alianzas productivas.

En reciente visita que realicé a Medellín, para asistir a un Foro Nacional sobre Universidad –Empresa – Estado, organizado por ASCUN, Ministerio de Educación Nacional, la Universidad Pontificia Bolivariana y la Universidad de Antioquia, presencié la extraordinaria exposición del profesor Solleiro de la UNAM de México, invitado especial a este importante evento. La disertación fue específicamente sobre las universidades y la redefinición de su papel en el contexto mundial; como también, sobre las crecientes experiencias exitosas de desarrollo endógeno que muestran la importancia del conocimiento pertinente en la búsqueda del bienestar colectivo. Resulta ineludible para las universidades asumir además otros papeles diferentes a las convencionales funciones misionales de docencia, investigación y proyección social. Agrupadas en un nuevo foco, aparecen nuevas misiones: el apoyo a procesos de mejoramiento continuo de las empresas, la innovación y el emprenderismo. Como balance a la cruenta lucha que impone el paradigma de la competitividad, las universidades aparecen como prenda de garantía para la socialización y distribución del los beneficios del conocimiento, asumiendo su responsabilidad social.

Recorriendo la ciudad y escuchando la opinión de la gente del común, pude observar el especial papel que han tenido las IES en la reconstrucción social de Medellín, la recuperación de la confianza y el auge de nuevos emprenderismos en cada una de las comunas de la ciudad. Este fenómeno para nosotros, resulta algo evidente y normal en países europeos y asiáticos, en donde los gobiernos apoyan a las universidades, creen en ellas y les conceden la ejecución de los programas más estratégicos. En un contexto como el nuestro, el conocimiento es un obstáculo para los políticos poco comprometidos, porque descubre la trampa. Nuestras universidades con mucho esfuerzo y a su propio ritmo, han emprendido reformas para mejorar, pero la articulación con las empresas y el Estado no depende únicamente de las universidades. La participación de la ESAP en el mejoramiento de la administración pública, no seria marginal si las administraciones territoriales asumieran retos de gerencia pública competitiva, situación que volvería injustificables los procesos de privatización y la aparición de entidades como EDESA o las Unidades de Contratación.

Debe existir cierto nivel en las administraciones para reconocer en las universidades un socio importante. Veamos que en Medellín y Bogotá se dio un cambio porque académicos reemplazaron a los políticos. Personalidades como la de Sergio Fajardo se alejan de nuestro ejemplo, cuando el mecanismo social de selección de los cargos públicos es contrario al mérito basado en el conocimiento y/o experiencia. La mayoría de cargos importantes, se dan al más manzanillo de los corruptos, a los aportantes de campaña o a los socios clientelistas. No pueden esperarse buenos resultados, si este sistema irregular rompe el compromiso del funcionario con su pueblo y lo desvía a intereses de grupo o peor aún, hacia intereses individuales.

Manuel Javier Fierro Patiño. Magister en Desarrollo

El Meta hace esfuerzos para subirse al tren de la competitividad, no obstante, deben existir condiciones de equidad regional que permitan al departamento estar al mismo nivel de las demás regiones del país. Tenemos los peajes más caros de Latinoamérica. Dos de los más caros se encuentran sobre la misma vía (Bogotá – Villavicencio). Los derechos de transito por kilómetro entre Bogotá y Villavicencio ($253 para autos, camperos, camionetas y microbuses), cuestan el triple de lo que se paga por conducir de Washington a Nueva York (El Tiempo.20/08/07). Eso hace que sea equivalente transportar una tonelada de carga de Cúcuta a Bogotá y de Villavicencio a Bogotá.

De otra parte, en el país se han venido conformando nuevas zonas francas, con estímulos tributarios para el asentamiento de empresas turísticas, agropecuarias y agroindustriales. En diciembre de 2007, se llegó a 9 zonas francas, donde Facatativa se convirtió en zona franca de Biocombustibles, jalonando la inversión hacia este sitio, complementando la zona franca de Tuta en Boyacá. A esto hay que sumarle la transformación de la Ley Páez en una zona franca especial, cubriendo a Tolima, Huila y parte del Cauca.

La Ley 1004 de 2005 es la ley marco de zonas francas. Definió las condiciones tributarias que regirán para las empresas que se establezcan en esas zonas. Para empezar, la tarifa del impuesto de renta será del 15 por ciento, y no la tarifa general que para el año gravable 2007 fue del 34 por ciento y para el año gravable 2008 es del 33 por ciento. Igualmente, para esas compañías no se causan ni pagan tributos aduaneros, es decir IVA ni arancel. También gozarán de exención de IVA para materias primas, insumos y bienes terminados que se vendan desde territorio aduanero nacional a usuarios industriales de las zonas francas. Por el lado de exportaciones desde zonas francas a terceros países se benefician de acuerdos comerciales internacionales.


Estamos rodeados de zonas francas que nos dejan en una posición poco ventajosa para la inversión. Con estos peajes y con las políticas agropecuarias agroexportadoras que imponen fuertes retos a los productores, la región podría entrar en una crisis económica si no se toman medidas. La idea es permitirle al Meta unas condiciones equitativas que favorezcan la inversión y la localización de industrias agroalimentarias y agroenergéticas. Solo así podría darse un contexto propicio para conformar encadenamientos productivos que generen empleo e ingresos a la población. No vale de nada tener el mercado bogotano tan cerca, si en la realidad económica estamos lejos. Una zona franca especial en estos sectores, inclusive contando con el sector turístico, podría crear un marco propicio para la inversión en la región. Queda entonces la tarea para la dirigencia regional y nuestros parlamentarios defiendan con esmero, nuestros golpeados intereses.

Manuel Javier Fierro Patiño. Magister en Desarrollo Regional y Local

https://javierfierro.wordpress.com

El emprendimiento es un tema relativamente nuevo en las políticas públicas. Generalmente, es considerado irrelevante y de poco impacto para el ejercicio de gobierno. Algunos asesores creen que le atañe solo al sector privado, las ONG´s y las instituciones educativas. No obstante, algunos casos en ciudades y regiones que han realizado programas exitosos de competitividad con equidad social, llaman la atención y son constantemente modelos de demostración. Inclusive en Colombia, se destacan programas de “Emprendimiento Social” en Medellín, “Bogotá Emprende” o la Red del Oriente Colombiano para el Emprendimiento” de Santander; programas realmente innovadores que tienen su pilar en la integración, promoción y financiamiento por parte del sector público. Los programas de emprendimiento social están ligados a créditos de bajo interés, con un acompañamiento continuo, con asesoría especializada, con metas y productos medibles. Se aparta de la concepción funcional que solo enfatiza en una opción. (o se da crédito o capacitación, se ayuda a hacer los planes de negocio pero no se financia, nunca se integran acciones y varias instituciones). Un programa innovador integra a Universidades, instituciones educativas, empresas, gobierno, entidades financieras, ONG´s, inclusive a entidades de Cooperación Internacional

La estrategia tiene que ser integral y con fines sociales, buscando la incorporación de estudiantes universitarios, desplazados, reinsertados, vendedores informales, campesinos y grupos vulnerables. La propuesta presentada en la Comisión Regional de Competitividad, es conformar un Sistema Departamental de Emprendimiento que se convierta en un instrumento contra la pobreza. Las personas necesitan oportunidades que potencien sus capacidades, no requieren limosnas o millonarios proyectos asistenciales que los sepultan en una dependencia perpetua.

Estudios recientes del BID resaltan el impacto de los programas de emprenderismo en países en desarrollo. El emprendimiento surge en donde confluyen diversas condiciones. Son importantes, la iniciativa propia, el sistema educativo, la formación para el trabajo, la educación y formación familiar, los valores que refuerza la sociedad, el entorno generador de oportunidades y unas instituciones que incentivan y premian las actitudes emprendedoras. En síntesis, debe haber una actitud emprendedora, unas capacidades emprendedoras y un contexto propicio para el afloramiento y consolidación de empresas exitosas.

El Meta requiere mínimo 4 Centros de Emprendimiento que presten servicios estratégicos, específicos y logísticos. Se asemeja a crear un Parque Tecnológico, pero involucra también a empresas que no sean de base tecnológica. Es decir, son sitios en donde un buen número de emprendedores, justamente seleccionados, se forman, reciben asesoría, tienen herramientas logísticas, comunicaciones, personal especializado, información disponible y apoyo económico, que les permiten sobrepasar la etapa inicial crítica. En este orden de ideas el Parque Agroindustrial del Meta sería una necesidad apremiante.

Manuel Javier Fierro Patiño. Magister en Desarrollo Local y Regional.

Sábado 14 de marzo de 2008 http://www.eltiempo.com/nacion/llano/2008-03-15/ARTICULO-PRINTER_FRIENDLY-PRINTER_FRIENDLY-4012385.html 

 Pese a los cambios en las administraciones y entidades involucradas, el departamento tiene muy adelantado el Plan Regional que deberá presentar antes del 30 de junio ante el Gobierno Nacional.  Así quedó claro después de la realización esta semana en Pereira (Risaralda) de un encuentro empresarial para socializar en esa región el estudio Doing Business y entregar pautas para avanzar en los Planes Regionales de Competitividad, y en el cual el Gobierno Nacional precisó que los departamentos tendrán plazo hasta el 30 de junio para entregarlos. Dentro del avance del proceso en el Meta, ya se tiene listo el documento que contiene diez propuestas productivas y de mejoramiento de la competitividad, elaborado por Confecámaras a través del consultor regional, Javier Fierro Patiño, con el apoyo de la Cámara de Comercio de Villavicencio (CCV).  Este documento se constituye en una propuesta sobre los lineamientos de la política de competitividad regional y plantea una estrategia conjunta para articular a los actores regionales y orientar el apoyo gubernamental hacia iniciativas de alto impacto.

Los diez proyectos productivos están enmarcados en cuatro ejes: económico, capital humano, entorno (infraestructura y medio ambiente) y lo social.   En lo económico se incluyen proyectos de emprendimiento y desarrollo de empresas, y la materialización de los cluster turístico y agroindustrial. Para el capital humano un sistema regional de innovación y otro educativo con pertinencia y calidad. Del entorno, se busca proyectar redes de ciudades en el Meta y de infraestructura física para una conectividad real con el país, un proyecto de gobierno transparente y con responsabilidad social, y otro de competitividad ambiental. En lo social se plantea crear distritos agroalimentarios subregionales.  La propuesta será ahora analizada por la Comisión Regional de Competitividad para concertar y formular políticas, comprometiendo a todos los actores en la ejecución de los planes de acción para materializar los proyectos, que también fueron entregados a los gobiernos entrantes del Meta y Villavicencio, para que fueran considerados en los planes de desarrollo.
Para la CCV, en la ejecución del Plan de Competitividad será clave la voluntad y decisión de los gobiernos y las instituciones para desarrollar acciones en tal sentido.

 Datos de la Comisión

La Comisión Regional de Competitividad fue creada el 22 de junio de 2007, hace parte del Sistema Nacional de Competitividad y será objeto de seguimiento y análisis a través de instrumentos como el Observatorio de Competitividad que se está gestando.  Dicha Comisión no tiene relación con el proceso de la región Amazorinoquia, como por error se publicó en la edición 1298 de Llano 7 días.

 

La Comisión Regional de Competitividad tiene actualmente 23 integrantes, tanto del sector público como del privado y es presidida por el Gobernador del Meta y no tiene relación con el proceso de la región Amazorinoquia.  PUBLICADO POR LLANO 7 DIAS. AUTOR. EL TIEMPO.

Los procesos de innovación, constituyen una inaplazable oportunidad para que las regiones de los países emergentes puedan desarrollarse. Lamentablemente, persiste el desdén por la ciencia y la participación independiente y a veces contradictora de los actores en el contexto del desarrollo.

El escenario regional es el substrato con mayores posibilidades en el planteamiento de una estrategia que busque aglutinar acciones y forjar un interés común. La región demanda un modelo endógeno de desarrollo que contrarreste la clásica visión del crecimiento económico, propicie la conformación de alianzas y enfatice en la creación de condiciones para la inclusión social y el desarrollo humano. Unillanos se fortalece con paso firme en este propósito, liderando procesos de articulación con el sector privado y el gobierno, modernizando sus procesos y procedimientos, destacando la universidad investigativa y la proyección social, sin olvidar la importancia de la docencia en la formación de competencias. Se asume la universidad con visión regional, no como un agente que pueda ser instrumentalizado, sino un actor preponderante y proactivo que lidere conjuntamente con los gremios, empresarios, gobierno y organizaciones sociales, iniciativas que apunten al interés colectivo. La universidad debe ser un ente que se ocupe del desarrollo humano de manera integral, que vele por la seguridad alimentaria, el aprovechamiento sostenible de la biodiversidad, propiciando proyectos que busquen el desarrollo económico con equidad social. Igualmente, para la universidad debe ser determinante aportar en la generación de ventajas competitivas y ayudar a posicionar las empresas e instituciones en un lugar de vanguardia, generando empleo e ingresos para el grueso de la población.

Estos nuevos retos traen consigo una reinvención de las relaciones interinstitucionales y del papel que cada uno de ellos realiza en un marco de articulación. El Estado debe ampliar su campo de acción. La inducción de competencias empresariales, la promoción real de la ciencia y la innovación, la constitución de alianzas socioempresariales y la financiación de procesos de emprenderismo social deben ser funciones inherentes. La generación de un contexto adecuado para la atracción de la inversión es importante, pero no suficiente para tener éxito en procesos de desarrollo regional. La experiencia en el mundo lo ha mostrado categóricamente. El éxito económico de las grandes economías emergentes, tales como India, China, Corea e Irlanda, ha estado soportado en un papel de un Estado inductor de procesos de acumulación de capital humano y capital social en regiones específicas. El talento humano es fundamental y este se aprovecha a partir de la aplicación de la ciencia y la tecnología.

En este orden de ideas proyectos como el “Mapa de conocimiento” son relevantes para saber donde nos encontramos y qué rumbo podemos tomar. El llamado es a que empresas, universidades y gobierno emprendamos un camino común. Un camino que nos lleve al Meta y Orinoquia a aprovechar nuestras potencialidades, pero ante todo, lleve a nuestra gente a niveles óptimos de autonomía y bienestar gracias a un trabajo mancomunado. Un sendero que solo el conocimiento pertinente y socialmente compartido puede construir.

Se veía venir, pero el optimismo aún era débil. Persistía en algunos ciudadanos mucha prudencia a pronunciarse abiertamente. Fue una manifestación silenciosa, pero con gran ruido retumbaba en todas las mentes. No obstante, la esperanza de cambio permanecía en el grueso de la población. Con dolor se pensaba en el pasado, en el recorrer sucio de los hechos bochornosos que condenaron el nombre de la ciudad.

 

La ciudad mostró su capacidad de reflexión y acción política. Fue un proceso que empezó a sentirse solo dos semanas antes de la elección. Los corrillos callejeros, las cafeterías del centro, los hervideros políticos que taponan las calles en épocas electorales empezaban a advertir los pasos de gigante.  En avalancha de pensamiento y palabras conectadas a nivel de murmullo persona a persona, se escuchó correr la bola: Franco va a ganar.   La ciudad revitalizó sus capilares sanguíneos por donde circulan chismes y coletillas, para dar paso al comentario reflexivo: Puede ganar y hay que actuar 

 

Inmediatamente las huestes ciudadanas despertaron del sueño profundo que la desilusión y el escepticismo paraliza en el acto. La ciudad movilizó su criterio por encima de la propaganda, el ruido y actitudes pendencieras y groseras de los pregoneros en la antesala de los puestos de votación. Muchos colores, muchas imágenes, que escondían la realidad sumergida en los corazones, amenazaban con desmaterializar las intenciones, pero el sentimiento colectivo fue enfático al mostrar sus preferencias.  Llovía y los villavicenses madrugaron, el ambiente sabía a cuanto candidato existía, pero la decisión se fortalecía con cada paso dado hasta la mesa de votación. Al momento de tomar el lapicero no se vaciló y se marcó sentenciando la historia de Villavicencio: No se puede insultar la inteligencia colectiva.  

 

Después de votar, el comentario disimulado y las miradas cómplices competían con los empujones, las banderas y los gritos de muchachos que a borbotones derramaban publicidad a diestra y siniestra. Después, el momento de la espera eterna para observar con satisfacción como las cifras mostraban voto a voto como se derrotaba la indiferencia y la apatía.

 

Lo más importante es la recuperación del poder de decidir libremente, sin hacer caso a los gastos enormes de las campañas, a los formularios mentirosos, a los mercados, a los conciertos y a las manifestaciones fabricadas a punta de buseta llena a empujones.  También se dio una lección en asuntos programáticos.  Por primera vez se asumen concientemente las propuestas que consiguen votos.  Sin lugar a dudas es un gran avance que merece la mayor atención. Este proceso no puede quedar en esta lección de ciudadanía. Debe consolidarse y fortalecerse para continuar en asuntos de gobierno, control político y seguimiento.  El nuevo alcalde tiene la batuta con independencia. Las relaciones con sus funcionarios y el concejo deben trascender el interés político individual y basarse en el interés colectivo. La ciudad adolece de planificación de altura. Los recursos deberán orientarse estratégicamente, sin improvisación, sin manipulaciones ni conciertos para delinquir. Éxitos señor Alcalde.

Ponencia presentada en el seminario “Balances y perspectivas de la Región Central. Universidad Nacional  – Distrito Capital. Bogotá, 6 de julio de 2007

Vea aquí: Ponencia sobre competitividad

Pasada la primera mitad del año, algunos organismos internacionales empiezan a marcar las tendencias de la economía del próximo año. Según el FMI Se prevé un mayor crecimiento económico de Latinoamérica, auge sostenido en China, India, Japón, normalidad en la Unión Europea y problemas para EEUU. Existe el riesgo de una desaceleración provocada por la caída del mercado inmobiliario y un repunte de la inflación en EEUU, lo cual presiona desde ahora una subida de las tasas de interés. La Unión Europea y Japón empiezan a controlar las tasas de interés, lo que significa que aquí en Colombia la bonanza de bajas tasas puede terminar y los bancos empiecen a restringir sus créditos al final del año. Simplemente el mercado financiero internacional es sensible a las políticas monetarias de las grandes economías. Vale la pena analizar si EEUU puede ser un buen socio para el país.

De alguna manera nuestro país se ha convertido en la muestra latinoamericana de trabajo conjunto con el país del norte. El apoyo a la nueva doctrina sobre seguridad y terrorismo por parte de Colombia ante los No Alineados, así lo demuestra. Ello significa inversiones americanas de todo tipo, pero sobretodo en el campo que impacta directamente la geopolítica. El Plan Colombia y el apoyo logístico militar han sido cruciales para consolidar la política de seguridad del gobierno Colombiano. Si Colombia aplica como aliado estratégico de EEUU en Latinoamérica, seria de esperar un mejor tratamiento en el campo económico, pero los americanos son buenos negociantes ante todo y como dice el conocido dicho “Business or Business”. Las perspectivas económicas poco claras pueden endurecer las posiciones conservadoras y proteccionistas en EEUU y poner en peligro las “pocas ventajas” que dejan las negociaciones del Tratado de Libre Comercio.

Las regiones colombianas y el gobierno central deben replantear algunos puntos de prospectiva, pues la cuestión política en el próximo año y la imagen internacional no es la mejor para EEUU. Mirar otros horizontes es definitivamente necesario. Colombia debe huir al reciente populismo latinoamericano, pero no debe desechar el estrechamiento de las relaciones con sus vecinos. Igualmente, las economías asiáticas y la Unión europea pueden ser aliados importantes. El mandato constitucional de buscar la unidad Latinoamericana y del Caribe debe materializarse.

Parece ser que el gobierno nacional ha entendido la situación y ha buscado mejorar las relaciones políticas y económicas, pero el modelo heredado continúa afectando los intereses de los colombianos de menos ingresos. Cambiar las perspectivas en las relaciones implica también contemplar un cambio en el modelo económico. No es posible continuar con los preceptos acartonados del Consenso de Washington cuando han demostrado su ineficacia y en cambio han agudizado la pobreza y desigualdad. La política económica puede ser más creativa y menos dependiente de la escuela de la Universidad de los Andes. Privatizar ECOPETROL, liquidar el Seguro Social, continuar con las reformas tributarias regresivas, ponerle el ojo a las transferencias territoriales y a las regalías no pueden ser el punto de lanza de la política social. El país necesita nuevos rumbos, mayor emprenderismo y capital social.

Los textos de cada uno de estos articulos pueden ser copiados y reproducidos libremente con la correspondiente cita del autor.