Archivos de la categoría ‘Geopolítica’

El nuevo siglo plantea un reordenamiento de los asuntos estratégicos para todos los países del planeta. La geopolítica estará mediada por factores que determinarán el poder de influencia mundial y la supervivencia misma de algunos Estados –Nación. Se empieza a mostrar la puja por el dominio de los recursos naturales estratégicos, especialmente los energéticos. El que posea control sobre estos tendrá el poder de regular el crecimiento económico del mundo. Participan en esta contienda EEUU, Europa Occidental y Asia Central. ¿En que proceso anda Colombia y la Orinoquia?

Aunque queda claro que el principal factor de desarrollo en los próximos años seguirán siendo los hidrocarburos, se está presentando un auge inusitado por las nuevas fuentes energéticas, especialmente los biocombustibles, la fisión y la fusión nuclear. La agenda estratégica de los países que buscan liderar y subsistir en el escenario planetario se enfoca en garantizar el acceso sostenible y progresivo a nuevas fuentes energéticas. Surgen relaciones comerciales y estratégicas entre países proveedores y consumidores, también conflictos salvables y algunos lamentablemente, derivarán en guerras. Las potencias globales no renunciarán a su posición con facilidad y la contienda por ahora regulada en las bolsas y tratados internacionales, amenaza con pasar a otros planos. El actual conflicto en el medio oriente matizado además con fundamentalismos religiosos, es muestra clara de las intenciones y la agenda futura en la geopolítica mundial. El dominio de otros factores estratégicos como el agua, tierra cultivable, el manejo de la presión demográfica, el desarrollo tecnológico, la sostenibilidad fiscal, nuevos materiales y la disponibilidad de alimentos, son elementos claves para la supremacía mundial. Colombia y la Orinoquia surgen como espacio realizable para garantizar la sostenibilidad futura. Además de las probadas perspectivas en combustibles fósiles tenemos incalculables posibilidades para el futuro.

El gobierno nacional no puede ir feriando nuestras potencialidades al mejor postor, antes en Japón, como área forestal de conservación ambiental y ahora ante EEUU como territorio de 6 millones de hectáreas para la producción de biocombustibles, sin contar con una agenda que reconozca nuestro real “valor estratégico”. La confluencia de factores estratégicos en esta región colombiana requiere de un planteamiento prudente y juicioso que involucre asuntos tan delicados como la seguridad alimentaria y la soberanía nacional. Ante realidades palpables como actual crisis ambiental, antes que convertirnos en proveedores “brutos” de recursos para el comercio internacional, tenemos que garantizar concienzudamente la viabilidad de esta región en el presente siglo. Este asunto requiere abandonar las banalidades tecnócratas, intereses mediáticos y el afán de protagonismo cursi de la Agenda Regional de Competitividad de la Amazorinoquia y abordar un proceso prospectivo serio en el que participen las entidades territoriales, científicos criollos, personalidades regionales, la academia y demás representaciones sociales relacionadas con el futuro regional.

http://javierfierro.blogspot.com

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Pasada la primera mitad del año, algunos organismos internacionales empiezan a marcar las tendencias de la economía del próximo año. Según el FMI Se prevé un mayor crecimiento económico de Latinoamérica, auge sostenido en China, India, Japón, normalidad en la Unión Europea y problemas para EEUU. Existe el riesgo de una desaceleración provocada por la caída del mercado inmobiliario y un repunte de la inflación en EEUU, lo cual presiona desde ahora una subida de las tasas de interés. La Unión Europea y Japón empiezan a controlar las tasas de interés, lo que significa que aquí en Colombia la bonanza de bajas tasas puede terminar y los bancos empiecen a restringir sus créditos al final del año. Simplemente el mercado financiero internacional es sensible a las políticas monetarias de las grandes economías. Vale la pena analizar si EEUU puede ser un buen socio para el país.

De alguna manera nuestro país se ha convertido en la muestra latinoamericana de trabajo conjunto con el país del norte. El apoyo a la nueva doctrina sobre seguridad y terrorismo por parte de Colombia ante los No Alineados, así lo demuestra. Ello significa inversiones americanas de todo tipo, pero sobretodo en el campo que impacta directamente la geopolítica. El Plan Colombia y el apoyo logístico militar han sido cruciales para consolidar la política de seguridad del gobierno Colombiano. Si Colombia aplica como aliado estratégico de EEUU en Latinoamérica, seria de esperar un mejor tratamiento en el campo económico, pero los americanos son buenos negociantes ante todo y como dice el conocido dicho “Business or Business”. Las perspectivas económicas poco claras pueden endurecer las posiciones conservadoras y proteccionistas en EEUU y poner en peligro las “pocas ventajas” que dejan las negociaciones del Tratado de Libre Comercio.

Las regiones colombianas y el gobierno central deben replantear algunos puntos de prospectiva, pues la cuestión política en el próximo año y la imagen internacional no es la mejor para EEUU. Mirar otros horizontes es definitivamente necesario. Colombia debe huir al reciente populismo latinoamericano, pero no debe desechar el estrechamiento de las relaciones con sus vecinos. Igualmente, las economías asiáticas y la Unión europea pueden ser aliados importantes. El mandato constitucional de buscar la unidad Latinoamericana y del Caribe debe materializarse.

Parece ser que el gobierno nacional ha entendido la situación y ha buscado mejorar las relaciones políticas y económicas, pero el modelo heredado continúa afectando los intereses de los colombianos de menos ingresos. Cambiar las perspectivas en las relaciones implica también contemplar un cambio en el modelo económico. No es posible continuar con los preceptos acartonados del Consenso de Washington cuando han demostrado su ineficacia y en cambio han agudizado la pobreza y desigualdad. La política económica puede ser más creativa y menos dependiente de la escuela de la Universidad de los Andes. Privatizar ECOPETROL, liquidar el Seguro Social, continuar con las reformas tributarias regresivas, ponerle el ojo a las transferencias territoriales y a las regalías no pueden ser el punto de lanza de la política social. El país necesita nuevos rumbos, mayor emprenderismo y capital social.

Los textos de cada uno de estos articulos pueden ser copiados y reproducidos libremente con la correspondiente cita del autor.

Manuel Javier Fierro Patiño. MVZ. Esp. Gestión y Planificación del Desarrollo Urbano-Regional.

La humanidad se ha preguntado por la incesante manifestación de tendencias y contratendencias. Desde los planteamientos del materialismo dialéctico en la teoría marxista, las explicaciones de Gramsci en la economía política; los recientes aportes de Castell a las ciencias sociales, o las posiciones muy acertadas de Soros, J. Stiglitz, Krugman, Rodrik y Sachs sobre la crisis del capitalismo y la necesidad buscar alternativas para reorientar o pensar nuevamente el modelo de desarrollo de las naciones, siempre lo alternativo aparece frente a lo preceptuado. Un gran obstáculo a esta posibilidad, son las posiciones dogmáticas que encasillan y catalogan a los seres humanos. Bien lo dice Krugman “yo creo que los únicos obstáculos estructurales a la prosperidad del mundo, son las doctrinas obsoletas que abarrotan las mentes de los hombres”. Otro ejemplo de superación de este dogmatismo, es el caso de J. Stiglitz, que hasta el año 2000 era neoliberal y ahora es un reconocido neokeynesiano, o el caso de China que rompe el esquema socialista a ultranza y adopta una posición pragmática respecto al capitalismo.

Afloran los fundamentalismos y las luchas por la identidad de los pueblos, en un mundo que promueve la uniformidad y la homogenización cultural. En parte la configuración política de la actual de América Latina, es el resultado de una contratendencia frente a las medidas planteadas por el neoliberalismo desde el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. La globalización muestra ahora la aparición del neoproteccionismo de los países que antes promovían la apertura sin límites. Francia limita libertades, EEUU prohíbe la concesión de sus puertos y Europa promueve los subsidios a sus productores. Un premio Nobel de economía promueve la legalización del consumo de la droga como estrategia para combatir el narcotráfico y el Banco Mundial dice que la pobreza es un limitante al crecimiento económico y no algo que se pueda superar con el mismo. Mientras tanto Colombia mejora en competitividad, mantiene su recuperación macroeconómica después de la crisis de 1998, aumenta sus exportaciones, recupera seguridad, pero simultáneamente aumenta el subempleo, crece la pobreza y la desigualdad. En una reunión de expertos, el DNP decide realizar la Agenda Interna Nacional. 28 departamentos del país priorizan el turismo en sus ejercicios, se realiza un filtro a la Agenda Interna y se prioriza bajo el lente centralista. Los técnicos dicen que no hay plata y que el sector privado debe financiar el 40% del valor de los proyectos. Las regiones desarrolladas sacan mejor partida y los poderes del congreso mueven sus influencias.
La región, advierte las amenazas actuales, adopta una Agenda Interna en un ejercicio desde afuera y desde arriba, toma decisiones coyunturales, enfatiza el corto plazo, olvida los desplazados, revalida el clientelismo, olvida las fronteras, desestima el conocimiento indígena, es indiferente frente a la influencia de los tratados sobre la biodiversidad; y se alista, gracias a nuevas normas, a la privatización del agua y la explotación irracional de los bosques. ¿Dónde está la respuesta endógena a la problemática regional?. ¿Carecemos de imaginación o padecemos de inercia intelectual?.

Manuel Javier Fierro Patiño. MVZ. Magister Desarrollo Regional y Local

Escuchamos con atención las noticias diarias y observamos como los proyectos regionales que promueve la dirigencia regional han permanecido fundamentalmente en el discurso de los últimos 15 años. El aeropuerto internacional de Villavicencio, la navegabilidad del río Meta, el centro de desarrollo agroindustrial, el distrito de riego del Ariari, entre otros, además de la doble calzada Bogotá- Villavicencio, que se suma al portafolio, reencauchando la vieja idea de la autopista al Llano; han sido objeto de discusión y espontáneamente se han constituido en las soluciones religiosamente aceptadas para jalonar el desarrollo regional. Igualmente, ha permanecido la idea del aprovechamiento racional de la biodiversidad y el recurso hídrico como muestras inobjetables de nuestra potencialidad. Sin embargo, si hacemos un balance del estado de cada uno de estos proyectos, podemos afirmar que permanecen en un bajo nivel de complejidad en cuanto a la definición de estrategias de concreción y profundización de sus especificaciones técnicas. Es triste saber que sabemos el “que hacer”, pero no contamos con la suficiente capacidad para definir el “como hacer” y en desarrollar estrategias para su ejecución real. Podríamos contar y de hecho encontraríamos que se han realizado muchas reuniones de gobernadores, alcaldes, concejales, diputados, la academia y representantes de los sectores económicos, en donde las declaraciones finales siempre señalan la importancia de estos proyectos y la necesidad de aunar esfuerzos. Las reuniones se tornan monotemáticas y poco aportan a la concreción final de estos proyectos. Es fundamental reconocer el papel de las instituciones en ofrecer los medios necesarios para avanzar poco a poco, pero en forma segura, hacia la materialización de este portafolio de proyectos. Es claro que además de contar con el respaldo político necesario, es primordial invertir en estudios de preinversión que disminuyan la incertidumbre y ofrezcan argumentos sólidos para gestionar y defender estas iniciativas. Si no se actúa en consecuencia, pasaran otros 15 años y el futuro nos mostrará seguramente el discurso orgulloso y trajinado de nuestras potencialidades, pero la situación estática y anquilosada de nuestros sueños.