Archivos de la categoría ‘Corrupción’

No hay que asombrarse, existen en la fauna humana. Las hienas son individuos muy sociables, hipócritas y bien hablados. Mantienen una máscara que los hace parecer cual perro fiel, pero guardan en su interior perversidad y capacidad para hacer el mal. Están al tanto de los éxitos ajenos, los envidian y anhelan suprimir toda muestra de felicidad. Les duele la alegría del colega, del compañero de trabajo y con total amargura empiezan a tramar su ataque. Al menor descuido roban y se nutren del trabajo ajeno, crean un ambiente malsano para la víctima, rodean su entorno y borran las evidencias de logros, con triquiñuelas e intrigan cambian cualquier asomo de resultado positivo, manipulan el entorno social, hasta adueñarse de los progresos y triunfos de sus víctimas. Tienen una debilidad. Sur ser social los envuelve hasta que empiezan a mostrar el cobre. Las adulaciones los enternecen y empiezan a creerse de su posición, muchas veces ganada con trampa, con manipulación y mentira. Entonces el entorno empieza a exigirles tareas que no pueden cumplir, se desesperan, no saben qué hacer, llaman a su manada, pero nada les resulta. El final de la hiena es triste. Un aislamiento que equivale al destierro de la manada, algo que carcome el alma para los que siempre anhelan la aprobación y el éxito. No buscan el éxito propio porque les parece desgastante y engorroso, prefieren robar como la hiena.hiena

Medio país olvidado

Medio país olvidado

Se ha dicho que la región ha estado alejada de las oportunidades por la visión parroquial de sus gobernantes y el desinterés marcado de los principales actores regionales. Cierto, pero, el desarrollo también depende de las políticas del gobierno nacional y la intervención equitativa que debe dársele a todas las regiones. La Orinoquia ha sido de las regiones más golpeadas y afectadas por ese sesgo centralista, que prioriza toda inversión y atención en las zonas más activas en términos económicos y electorales. La región es vista todavía como una zona de reserva y con escasas posibilidades de articulación económica, con una única finalidad: la producción depredadora de materias primas.

Se identifican los proyectos estratégicos para la región, sin embargo, son los mismos proyectos que hace 20 años viene hablándose. Mientras otras regiones materializan sus iniciativas, la región persiste aislada y despreciada por el poder central. No es asunto de sesgos partidistas, se puede advertir como una deliberada política de Estado, pues la atención nunca ha existido. El aeropuerto de carga de Villavicencio, fue enterrado por el aeropuerto Santiago Villa de Flandes, Tolima, que sí se está ejecutando. El gobierno destina 10 billones de pesos para construir dobles calzadas en todo el país y nos conmina a invertir nuestras regalías y pagar con peajes la vía Bogotá-Villavicencio. Se nos prometió el distrito de riego del Ariari, que incumple el Ministro Arias Leiva como funcionario, pero promete como candidato. La Aerocivil dice que Villavicencio no puede tener edificios altos pues inutiliza el pretexto de un nuevo aeropuerto. Se dan promesas y contentillos, pero la población apenas advierte el engaño.

Tal como ocurrió con el Ferrocarril de Oriente, en los albores de la Guerra de los mil Días, los políticos, más numerosos y audaces de otras regiones, se confabulan para aislar a la región, pero vuelven en cada campaña a pedir votos.

Somos el primer productor de petróleo de Colombia, pero tenemos los combustibles más costosos del país, los fletes de carga más caros y las restricciones más absurdas en el gasto. De qué sirve ser una región llena de potencialidades y boyante en recursos, si estos solo son pretexto para afectarnos o llevarnos al olvido. Somos verdaderamente nobles o irracionalmente pasivos.

Pensemos: La crisis económica va afectar a los sectores más vulnerables de la economía, no obstante el sistema financiero logra 10,8 billones de utilidades en el 2008. El dueño de Coviandes aporta 600 millones a la campaña Uribe del 2002 y como casi todos los años, resulta ser el banquero más beneficiado en el país. Ahora Coviandes tiene la vía a Bogotá en sus manos, solo necesita que un gobierno complaciente siga autorizando la concesión por 40 años más.

Manuel Javier Fierro Patiño. Magister en Desarrollo Local y Regional

Se veía venir, pero el optimismo aún era débil. Persistía en algunos ciudadanos mucha prudencia a pronunciarse abiertamente. Fue una manifestación silenciosa, pero con gran ruido retumbaba en todas las mentes. No obstante, la esperanza de cambio permanecía en el grueso de la población. Con dolor se pensaba en el pasado, en el recorrer sucio de los hechos bochornosos que condenaron el nombre de la ciudad.

 

La ciudad mostró su capacidad de reflexión y acción política. Fue un proceso que empezó a sentirse solo dos semanas antes de la elección. Los corrillos callejeros, las cafeterías del centro, los hervideros políticos que taponan las calles en épocas electorales empezaban a advertir los pasos de gigante.  En avalancha de pensamiento y palabras conectadas a nivel de murmullo persona a persona, se escuchó correr la bola: Franco va a ganar.   La ciudad revitalizó sus capilares sanguíneos por donde circulan chismes y coletillas, para dar paso al comentario reflexivo: Puede ganar y hay que actuar 

 

Inmediatamente las huestes ciudadanas despertaron del sueño profundo que la desilusión y el escepticismo paraliza en el acto. La ciudad movilizó su criterio por encima de la propaganda, el ruido y actitudes pendencieras y groseras de los pregoneros en la antesala de los puestos de votación. Muchos colores, muchas imágenes, que escondían la realidad sumergida en los corazones, amenazaban con desmaterializar las intenciones, pero el sentimiento colectivo fue enfático al mostrar sus preferencias.  Llovía y los villavicenses madrugaron, el ambiente sabía a cuanto candidato existía, pero la decisión se fortalecía con cada paso dado hasta la mesa de votación. Al momento de tomar el lapicero no se vaciló y se marcó sentenciando la historia de Villavicencio: No se puede insultar la inteligencia colectiva.  

 

Después de votar, el comentario disimulado y las miradas cómplices competían con los empujones, las banderas y los gritos de muchachos que a borbotones derramaban publicidad a diestra y siniestra. Después, el momento de la espera eterna para observar con satisfacción como las cifras mostraban voto a voto como se derrotaba la indiferencia y la apatía.

 

Lo más importante es la recuperación del poder de decidir libremente, sin hacer caso a los gastos enormes de las campañas, a los formularios mentirosos, a los mercados, a los conciertos y a las manifestaciones fabricadas a punta de buseta llena a empujones.  También se dio una lección en asuntos programáticos.  Por primera vez se asumen concientemente las propuestas que consiguen votos.  Sin lugar a dudas es un gran avance que merece la mayor atención. Este proceso no puede quedar en esta lección de ciudadanía. Debe consolidarse y fortalecerse para continuar en asuntos de gobierno, control político y seguimiento.  El nuevo alcalde tiene la batuta con independencia. Las relaciones con sus funcionarios y el concejo deben trascender el interés político individual y basarse en el interés colectivo. La ciudad adolece de planificación de altura. Los recursos deberán orientarse estratégicamente, sin improvisación, sin manipulaciones ni conciertos para delinquir. Éxitos señor Alcalde.

Ladrones en Villavicencio 

Villavicencio tiene mucho que perder en las próximas elecciones si permanece la apatía y la indolencia ciudadana frente a los procesos electorales. Es cierto que ante el abanico de malos gobernantes y pésimos miembros de corporaciones públicas, puede existir cierto escepticismo y desinterés en participar, pero precisamente, esta abstención ha sido el principal trampolín para que personajes de cuestionada moralidad hayan alcanzado tal posicionamiento en esta ciudad.  Es hora de votar en masa y demostrar que existe patriotismo y gente preocupada por el futuro de nuestra tierra; que ante las adversidades, es posible construir una realidad política diferente a la que señalan los medios nacionales, cuando nos mencionan como una de las ciudades más corruptas del país. Y por supuesto que esto no es cierto, pues ese odioso calificativo nos lo han estampado unos pocos que sin sentido de pertenencia y con la sed que lucrarse de los recursos públicos, han sabido mostrar vergonzosos hechos ante la opinión nacional.  

El pasado periodo electoral deja un sabor amargo para los entes territoriales de la región, lamentablemente se eligieron alcaldes, gobernadores y miembros de corporaciones públicas, algunos simples comodines de intereses oscuros de empresas electorales siniestras y otros verdaderos capos de la corrupción.  La región no puede resistir otro fracaso.  Por esta razón, señor ciudadano o ciudadana, es hora de actuar por un futuro cierto.  Cuando escoja su voto, piense todo lo que significa su decisión y cómo con esta simple acción, podemos estar dando una lección a los corruptos.  Que bueno sería dar un contundente golpe de opinión y mostrar que no valen mercados, fiestas, almuerzos, electrodomésticos y falsas promesas para comprar nuestra dignidad.  Que nuestra dignidad se construye con ideas y programas serios, con gente capacitada para gobernar y con el legítimo ejercicio de nuestro voto.  

Todos sabemos por quien no hay que votar, aquellos que pretenden convertir esta tierra en una finca de su propiedad, aquellos que tienen condenas judiciales encima, aquellos que no muestran propuestas serias, sino discursos trajinados y demagógicos. También los que han participado en alianzas poco honestas y los que muestran un completo hermetismo respecto a la financiación de sus campañas. Y ojo con aquellos que pretenden disfrazar su responsabilidad en la crisis actual, aquellos que escudados en medios radiales inescrupulosos manipulan la opinión lanzando una cortina de humo que esconde sus verdaderos intereses.  

Los entes que disponen de regalías del petróleo resultan más afectados. Según la Contraloría, las regiones y municipios cobijados con regalías han perdido cerca de 600 mil millones de pesos por corrupción en el manejo de los recursos que deja el petróleo y la explotación de minerales. En total el país mueve aproximadamente dos billones 500 mil millones de pesos en regalías al año, de los cuales no menos del 25 por ciento se desvían hacia los bolsillos de los corruptos.  Es la oportunidad para mostrar que los ciudadanos de Villavicencio y la región podemos llegar a ser ejemplo democrático para el país.

 

Manuel Javier Fierro Patiño. Esp. Gestión y Planificación del Desarrollo Regional. Candidato Magister en Desarrollo, con enfasis en Desarrollo Local y Regional. Consultor y profesor Universitario.

Recibo con agrado y complacencia un aporte del profesor Wilsón Ladino Orjuela de la Escuela Superior de la Administración Pública. ESAP.  Es un texto para leer con detenimiento, en el cual se hace una crítica al escesivo centralismo y exclusión que ha sucedido por décadas en Colombia.  Por favor leánlo y haganlo circular…No olviden sus comentarios.  

 

Manuel Javier Fierro Patiño

MVZ. Esp. Gestión y Planificación del Desarrollo Urbano-Regional

Profesor Universidad de los Llanos

 

 Mutisia: Un Nuevo Estado -Nación

 

Wilson Ladino Orjuela**

 

Ante el estruendoso fracaso del Estado colombiano, manifiesto en el centralismo asfixiante, la pobreza generalizada, la guerra interna, el desplazamiento forzado de miles de personas, la discriminación política y social y la reducción permanente de los recursos públicos; fracaso para ofrecer un futuro mejor a los habitantes del territorio del sur (Orinoquia, Amazonia, Huila, Cauca, Nariño y Sur del Chocó), la decisión soberana inmediata de sus ciudadanos deberá ser la de conformar un nuevo Estado de bienestar, con un modelo federal y régimen parlamentario que ofrezca y garantice los beneficios del mundo contemporáneo a sus hombres y mujeres.

 

Una declaración sencilla, contundente y soberana deberá hacerse ante el mundo para conseguir que otros países y organismos internacionales expresen su reconocimiento al nuevo Estado nación federal, Mutisia, dando origen al número 192 de la Organización de Naciones Unidas, ONU.

 

Con más de 3 millones de personas indígenas, afro descendientes y mestizos, y aproximadamente 450 mil kilómetros cuadrados de territorio continental y mar Pacífico, con petróleo, minerales, bancos de agua dulce, biodiversidad de flora y fauna, órbita geoestacionaria, ubicación geográfica en el continente, un PIB apreciable y un régimen fiscal atractivo, inversionistas demócratas del mundo llegarán en el inmediato futuro para desarrollar al nuevo país.

 

Hay en el mundo de hoy más de 50 micro Estados nación con menos de 5 millones de habitantes y menos de 200 mil kilómetros cuadrados y menores recursos y sus habitantes cuentan con mejores condiciones de vida y mayores perspectivas de futuro. En los últimos 15 años han aparecido varios nuevos Estados nación en el concierto internacional y fueron reconocidos por otros Estados y organismos internacionales.

 

Una Asamblea de Delegados reunida en cualesquiera de las ciudades de este territorio de la nueva Mutisia puede estudiar y aprobar, en el plazo de 7 meses, la Constitución Política del nuevo Estado federado del los territorios del sur entre los que se incluirían la actual Orinoquia, Amazonia, Huila, Cauca, Nariño y el sur de Chocó.

 

El nuevo poder soberano nacional deberá organizar un Estado federado con régimen parlamentario, pluripartidista, ágil y capaz de aprovechar las enormes riquezas de su población y territorio y, promoverlas en el contexto internacional presente.

 

Con una carta efectiva de derechos fundamentales, con autoridades eficientes y eficaces, aplicado el principio moderno de la división del poder público, un banco central, organismos públicos de control, un nuevo gentilicio, un nuevo documento de identidad, un nuevo pasaporte, deberán ser diseñados en el corto plazo, así como los símbolos que lo identifiquen ante el mundo: escudo, bandera e himno.

 

A 200 años de la declaración de independencia, este nuevo gesto de soberanía es la mejor de las celebraciones que se puedan hacer y el mayor orgullo para los fundadores de 1810.

 

*Mutisia: Se toma del sabio pre-independentista José Celestino Mutis

 

**Profesor ESAP Territorial Once


Siempre que los grupos violentos y su maquiavélica irrupción parecen desbordar la capacidad del Estado, se llama afanosamente al respaldo de las instituciones democráticas. Mantener el orden busca garantizar derechos fundamentales de los ciudadanos frente al embate de los grupos al margen de la ley. El uso legítimo de la fuerza es una facultad del Estado y supuestamente una garantía para la tranquilidad para la sociedad. Un temor insólito nos pone los pelos de punta cuando se descubre que los cuerpos de seguridad del Estado comparten planes y procedimientos con grupos al margen de Ley. De inmediato la percepción de orden es cambiada por intranquilidad e incredulidad en las instituciones legítimas. Conjurar una crisis de este tamaño requiere sacudir las estructuras y tomar medidas de fondo. No puede ser posible que una minoría pueda echar por la borda el proyecto colectivo de una Nación prospera y en paz.

Los resultados que han arrojado las últimas investigaciones de la fiscalía y la Corte Suprema de Justicia muestran un panorama desalentador para la democracia. La democracia está herida al comprobarse la injerencia directa de los violentos en los procesos electorales. Quizás está verdad ha estado oculta por años y por fortuna se convierte ahora en un antecedente no deseable, pero necesario para poder afrontar el problema de manera definitiva. Se requiere mayor compromiso ciudadano y total respaldo a la justicia. La verdad aunque dura debe ser develada y es necesario estar preparado para conocer cosas peores.

Los acontecimientos llaman con urgencia una reforma política que permita conocer de fondo las intenciones de los partidos y los candidatos, mayor transparencia del proceso democrático y la manifestación libre del poder popular. La malévola combinación entre violencia, corrupción, clientelismo, narcotráfico y política marca un hito en la historia colombiana. Por el bien de la patria, los parlamentarios que no estén comprometidos en alianzas criminales deben mostrar su temple, asumir una posición de defensa abierta de las instituciones o simplemente dejar su puesto. El voto libre, el referendo y la asamblea constituyente son instrumentos que pueden activarse como forma de lucha frente a los problemas revelados. La ilusión de patria y confianza que inspira el ejecutivo debe ser prenda para conocer la verdad. El presidente goza del favor de los ciudadanos y ahora debe demostrar que siempre ha trabajado del lado del pueblo.

La región sufre de primera mano las secuelas de está problemática. El proceso electoral que se avecina requiere de unas reglas adicionales. Un gran compromiso de los partidos y candidatos. Unas normas más estrictas que filtren malas intenciones, eviten dineros calientes y condenen con fuerza a candidatos corruptos o inhabilitados. Debería apoyarse la iniciativa que busca un pacto ciudadano por la dignidad del departamento y un mayor compromiso de los electores para elegir a personas honestas y capaces. Señor Alcalde, señor Gobernador, señores de los medios, ustedes son garantes de la democracia. Recobrar la confianza en las instituciones es un propósito nacional.