Archivos de la categoría ‘burocracia’

Siempre que los grupos violentos y su maquiavélica irrupción parecen desbordar la capacidad del Estado, se llama afanosamente al respaldo de las instituciones democráticas. Mantener el orden busca garantizar derechos fundamentales de los ciudadanos frente al embate de los grupos al margen de la ley. El uso legítimo de la fuerza es una facultad del Estado y supuestamente una garantía para la tranquilidad para la sociedad. Un temor insólito nos pone los pelos de punta cuando se descubre que los cuerpos de seguridad del Estado comparten planes y procedimientos con grupos al margen de Ley. De inmediato la percepción de orden es cambiada por intranquilidad e incredulidad en las instituciones legítimas. Conjurar una crisis de este tamaño requiere sacudir las estructuras y tomar medidas de fondo. No puede ser posible que una minoría pueda echar por la borda el proyecto colectivo de una Nación prospera y en paz.

Los resultados que han arrojado las últimas investigaciones de la fiscalía y la Corte Suprema de Justicia muestran un panorama desalentador para la democracia. La democracia está herida al comprobarse la injerencia directa de los violentos en los procesos electorales. Quizás está verdad ha estado oculta por años y por fortuna se convierte ahora en un antecedente no deseable, pero necesario para poder afrontar el problema de manera definitiva. Se requiere mayor compromiso ciudadano y total respaldo a la justicia. La verdad aunque dura debe ser develada y es necesario estar preparado para conocer cosas peores.

Los acontecimientos llaman con urgencia una reforma política que permita conocer de fondo las intenciones de los partidos y los candidatos, mayor transparencia del proceso democrático y la manifestación libre del poder popular. La malévola combinación entre violencia, corrupción, clientelismo, narcotráfico y política marca un hito en la historia colombiana. Por el bien de la patria, los parlamentarios que no estén comprometidos en alianzas criminales deben mostrar su temple, asumir una posición de defensa abierta de las instituciones o simplemente dejar su puesto. El voto libre, el referendo y la asamblea constituyente son instrumentos que pueden activarse como forma de lucha frente a los problemas revelados. La ilusión de patria y confianza que inspira el ejecutivo debe ser prenda para conocer la verdad. El presidente goza del favor de los ciudadanos y ahora debe demostrar que siempre ha trabajado del lado del pueblo.

La región sufre de primera mano las secuelas de está problemática. El proceso electoral que se avecina requiere de unas reglas adicionales. Un gran compromiso de los partidos y candidatos. Unas normas más estrictas que filtren malas intenciones, eviten dineros calientes y condenen con fuerza a candidatos corruptos o inhabilitados. Debería apoyarse la iniciativa que busca un pacto ciudadano por la dignidad del departamento y un mayor compromiso de los electores para elegir a personas honestas y capaces. Señor Alcalde, señor Gobernador, señores de los medios, ustedes son garantes de la democracia. Recobrar la confianza en las instituciones es un propósito nacional.

Manuel Javier Fierro Patiño. MVZ. Esp. Gestión y Planificación del Desarrollo Urbano-Regional.

Cuando se tomó la intención de llamar “Norte” al ejercicio por el cual se formuló el Plan de Ordenamiento Territorial de Villavicencio, tal vez la intención era permitir que este instrumento de planeación se constituyera precisamente en un documento de referencia obligada para las administraciones locales. Sin embargo, hoy este instrumento no deja de ser un simple manual despedazado y rearmado, descuartizado y disfrazado, sujeto a la descarada manipulación en torno a los intereses de los grupos de poder de turno. Villavicencio no cuenta con una imagen objetivo que plantee como va ser su desarrollo con relación a las tendencias futuras. No existe un planteamiento claro y coherente respecto al espacio público y ciudadanía, y cómo la ciudad podría articularse con el escenario nacional e mundial. Las dinámicas sociales y económicas requieren de un substrato para desarrollarse y en algunos casos ese “espacio” se convierte en un obstáculo cuando no merece la debida atención de los encargados de intervenir y orientar las políticas locales. Por ejemplo, la falta de un plan vial y la ausencia de un política tendiente a orientar el desarrollo del espacio público, permite el atascamiento de la ciudad y el abandono de los parques y caños de la ciudad. De paso se priorizan millonarias inversiones sin la debida planeación, como el Plan Maestro de Acueducto y Alcantarillado, que nadie sabe cuanto va a costar y cuando va a terminarse. De otra parte, se advierte la ejecución de proyectos simultáneos sin un análisis sobre su complementariedad y desarrollo armónico. Aparecen iniciativas de la gobernación del Meta y de la Alcaldía sin que se defina una priorización y se contemplen medidas integrales. Por ejemplo: ¿Qué armonización existe entre la construcción de ciclo-rutas y alamedas, la construcción de vivienda de interés social, las obras viales en los barrios y los proyectos de construcción de los nuevos centros comerciales?. La orientación del flujo de transporte presenta serias deficiencias. No se advierte que se tomen acciones de contingencia frente a las obras en ejecución, para que estas no sean un factor más de desorden urbano. El crecimiento residencial en el anillo vial, simultáneamente con la localización de una nueva universidad en el eje Villavicencio- Puerto López y el traslado de la Plaza de Mercado, son ejemplos claros de desarmonización y poca capacidad de respuesta. ¿Acaso tiene Villavicencio un Plan de Transporte Público Masivo?, como ya lo tienen varias ciudades intermedias, ¿acaso tiene un planteamiento claro respecto al desarrollo de la industria turística y tratamiento del paisaje urbano?, o ¿existe un documento serio que armonice los proyectos que muestran el papel articulador de la ciudad en el contexto regional?. Estos interrogantes y muchos más deben ser resueltos por el bienestar de los ciudadanos. Medidas como la ubicación de los vendedores ambulantes y el control al desmedido aumento del parque de motocicletas de la ciudad requieren de un enfoque integral que asuma la problemática del sector informal y las deficiencias del transporte público en toda su dimensión.

Villavicencio tiene un cuarto de hora que puede marcar la diferencia en el futuro. De las decisiones que se tomen hoy en día, se podrá construir un camino confiable para la ciudad. Se tiene la esperanza de un futuro mejor y éste debe ser el principal motivo para mostrar una actitud diferente cuando pensemos en elegir a quienes deben gobernarnos.

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