Primero la seguridad alimentaria

Publicado: junio 17, 2008 en Competitividad, Desarrollo Regional, economía, Meta, Villavicencio
Etiquetas:, , , , , ,

Decir que la producción de biocombustibles no afecta la producción de alimentos en Colombia es tan equivocado como decir que las exportaciones nacionales no se ven afectadas por la baja del dólar. 

El aumento considerable del área sembrada de cultivos para producción de combustibles en un país como Colombia, donde existe una alta concentración de la propiedad de la tierra, es resultado de una agresiva campaña gubernamental jalonada por sectores poderosos de la economía que ven en este negocio la oportunidad de sus vidas.  Ante el alza del precio del petróleo, es mucho más rentable producir combustibles que producir alimentos.

Es claro, que el aumento de la demanda en economías emergentes, jalona el alza de los precios internacionales de los alimentos y los combustibles. Países en crecimiento, como China, India y Rusia demandan más y el mundo debe producir más.  Ante esto, EEUU promovió masivamente la producción de etanol. No obstante, esta estrategia de producir biocombustibles no cumple con su objetivo inmediato, no influencia los precios ni satisface la demanda. Mientras tanto, en el mundo avanzan planes de expansión nuclear, investigación en nuevas fuentes y auge de nuevos cultivos tendientes a producir energía en el corto plazo.

Desde el año 2006, organizaciones no gubernamentales y ahora organismos como la OCDE, la FAO y el Banco Mundial advierten sobre el aumento de la producción de Biocombustibles y su efecto negativo en la producción de alimentos.  No obstante, gobiernos latinoamericanos desmienten efectos negativos, aduciendo garantía de la seguridad alimentaria y la existencia de tierras disponibles para siembra conjunta de alimentos y biomasa para biocombustibles.  Sin embargo, recientemente aparecen en Brasil reclamos frente a la afectación de la selva amazónica por la incorporación de nuevas áreas a la producción de etanol.  

En Colombia, es cierto que existen tierras que pueden ser destinadas a producción de biocombustibles, pero la presión sobre áreas de economía campesina aumenta y el marco de estímulos crediticios e incentivos crecientes a la producción de biocombustibles amenaza la producción de alimentos, que hasta ahora se está reponiendo de la dura política agraria de corte neoliberal.  Recordemos, que hace pocos años se promovieron nuevos sectores agrícolas con el supuesto de la puesta en operación de tratados de libre comercio que no se han materializado. Con este argumento se desestimuló la producción de trigo, arroz, cebada, soya y maíz, teniendo en cuenta la cobertura futura con oferta externa.  No obstante, el escenario mundial cambió y ahora escasean los alimentos y producirlos es muy rentable. Ante esta situación, es urgente fortalecer la producción de alimentos, con el fin de garantizar la seguridad alimentaria.  De esta manera, se lograría subsanar los efectos de la alocada improvisación gubernamental movida por el afán de favorecer grandes intereses privados. Los que promueven estas iniciativas energéticas tienen sus propios intereses, pero el gobierno debe garantizar ante todo la seguridad alimentaria, para frenar el alza desmedida en el precio de los alimentos, que afecta principalmente a los sectores más marginados de la sociedad colombiana.

Manuel Javier Fierro Patiño. Magister en Desarrollo. Consultor.

comentarios
  1. Estimado profesor, me alegró leer su escrito en el que toca el tema de los biocombustibles en medio del tema de la seguridad alimentarias. En general estoy de acuerdo con su opinión, en cuanto evidentemente son muchos los vínculos entre la oferta y costos de los alimentos, y los efectos de las actividades agrícolas para producir biocombustibles. Existen numerosos y gruesos lazos que los entremezclan y que dan como resultado que los unos afectan drásticamente a la otra. Salen perdiendo los alimentos.
    Déjeme un par de reflexiones. Primera: todo depende de la escala. Cuando se aplica a rajatabla la economía de escala en materia de biocombustibles el asunto no funciona. Simplemente porque para producirlos a partir de ciertas cantidades, los insumos energéticos resultan mayores que la energía contenida en ellos. O sea un mal negocio. Pero si la producción de biocombustibles se mantiene dentro de ciertas cantidades, la balanza energética, y por consiguiente la económica resulta positiva. Ese rango de producción se satisface con solo sembrar cercas vivas, en vez de dedicar superficies que compiten con la producción de alimentos.
    Segunda: la tecnología de los biocombustibles no es ni un misterio, ni está patentada. Sin embargo se están haciendo múltiples intentos por reducir la oferta de biocombustibles de pequeños y medianos productores, al querer instaurar una sola norma de calidad bajo parámetros condicionados por los grandes conglomerados industriales de la energía.
    Reciba un cordial saludo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s