Archivos para mayo, 2007

Recibo con agrado y complacencia un aporte del profesor Wilsón Ladino Orjuela de la Escuela Superior de la Administración Pública. ESAP.  Es un texto para leer con detenimiento, en el cual se hace una crítica al escesivo centralismo y exclusión que ha sucedido por décadas en Colombia.  Por favor leánlo y haganlo circular…No olviden sus comentarios.  

 

Manuel Javier Fierro Patiño

MVZ. Esp. Gestión y Planificación del Desarrollo Urbano-Regional

Profesor Universidad de los Llanos

 

 Mutisia: Un Nuevo Estado -Nación

 

Wilson Ladino Orjuela**

 

Ante el estruendoso fracaso del Estado colombiano, manifiesto en el centralismo asfixiante, la pobreza generalizada, la guerra interna, el desplazamiento forzado de miles de personas, la discriminación política y social y la reducción permanente de los recursos públicos; fracaso para ofrecer un futuro mejor a los habitantes del territorio del sur (Orinoquia, Amazonia, Huila, Cauca, Nariño y Sur del Chocó), la decisión soberana inmediata de sus ciudadanos deberá ser la de conformar un nuevo Estado de bienestar, con un modelo federal y régimen parlamentario que ofrezca y garantice los beneficios del mundo contemporáneo a sus hombres y mujeres.

 

Una declaración sencilla, contundente y soberana deberá hacerse ante el mundo para conseguir que otros países y organismos internacionales expresen su reconocimiento al nuevo Estado nación federal, Mutisia, dando origen al número 192 de la Organización de Naciones Unidas, ONU.

 

Con más de 3 millones de personas indígenas, afro descendientes y mestizos, y aproximadamente 450 mil kilómetros cuadrados de territorio continental y mar Pacífico, con petróleo, minerales, bancos de agua dulce, biodiversidad de flora y fauna, órbita geoestacionaria, ubicación geográfica en el continente, un PIB apreciable y un régimen fiscal atractivo, inversionistas demócratas del mundo llegarán en el inmediato futuro para desarrollar al nuevo país.

 

Hay en el mundo de hoy más de 50 micro Estados nación con menos de 5 millones de habitantes y menos de 200 mil kilómetros cuadrados y menores recursos y sus habitantes cuentan con mejores condiciones de vida y mayores perspectivas de futuro. En los últimos 15 años han aparecido varios nuevos Estados nación en el concierto internacional y fueron reconocidos por otros Estados y organismos internacionales.

 

Una Asamblea de Delegados reunida en cualesquiera de las ciudades de este territorio de la nueva Mutisia puede estudiar y aprobar, en el plazo de 7 meses, la Constitución Política del nuevo Estado federado del los territorios del sur entre los que se incluirían la actual Orinoquia, Amazonia, Huila, Cauca, Nariño y el sur de Chocó.

 

El nuevo poder soberano nacional deberá organizar un Estado federado con régimen parlamentario, pluripartidista, ágil y capaz de aprovechar las enormes riquezas de su población y territorio y, promoverlas en el contexto internacional presente.

 

Con una carta efectiva de derechos fundamentales, con autoridades eficientes y eficaces, aplicado el principio moderno de la división del poder público, un banco central, organismos públicos de control, un nuevo gentilicio, un nuevo documento de identidad, un nuevo pasaporte, deberán ser diseñados en el corto plazo, así como los símbolos que lo identifiquen ante el mundo: escudo, bandera e himno.

 

A 200 años de la declaración de independencia, este nuevo gesto de soberanía es la mejor de las celebraciones que se puedan hacer y el mayor orgullo para los fundadores de 1810.

 

*Mutisia: Se toma del sabio pre-independentista José Celestino Mutis

 

**Profesor ESAP Territorial Once


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Hay dos temas en Colombia que siempre se consideran álgidos y difíciles de abordar. La desigualdad social y las disparidades regionales se toman con prevenciones ideológicas, no obstante, debería ser tema de agenda en todos los partidos políticos, por ser algo que nos identifica negativamente en el escenario mundial y especialmente porque tienen amplias repercusiones en la vida nacional.  En este contexto, los enfoques más frecuentes diferencian dos tipos de desigualdad. La primera, la desigualdad de oportunidades, hace referencia a la inevitable desventaja que tienen ciertos individuos como consecuencia de condiciones desfavorables al nacer. La segunda, la desigualdad de resultados, hace alusión a la distribución del ingreso.  Hay un grupo de factores que se determinan barreras y que según estudios como el realizado por el CEDE de la Universidad de los Andes, marcan la tendencia que llevan a que una familia pobre origine hijos pobres. Existen en Colombia algunas variables heredadas como el grupo étnico, la región de origen y la educación e ingreso de los padres. Un segundo grupo contiene las variables de esfuerzo propio, que los individuos sí están en capacidad de cambiar y que se afectan directamente por sus acciones y decisiones. Con frecuencia estas variables se relacionan con la formación, la educación y la decisión de migrar a otros contextos. 

El simplismo con que se asume el problema ha llevado al planteamiento de políticas públicas principalmente homogéneas que reconocen principalmente, las variables de esfuerzo propio, propician la migración y no permiten abordar temas como la propiedad de la tierra, enfrentar las disparidades regionales y las diferencias culturales con políticas diferenciadas.  En este contexto, la inversión pública, los sistemas educativos y la salud deberían tener un enfoque más progresivo e incluir por ejemplo, variaciones significativas de la inversión en las regiones y los grupos étnicos, diferentes a las ya adoptadas, que no han tenido el impacto esperado.  No es justo que los departamentos de la Orinoquia y la Amazonia sean vistos con el mismo lente en la reforma de las transferencias a las regiones.  De otra parte, es conveniente hacer una comparación histórica sobre la inversión regional gracias a los ingresos territoriales que se derivan del petróleo y los que la nación ha realizado de manera directa.  Sin duda encontraríamos una tremenda brecha que nos llevaría a concluir que los departamentos de esta región han asumido funciones nacionales y que en departamentos del centro del país fueron responsabilidad del gobierno central.  Esto marca un escenario que nos empuja a exigir un mayor compromiso frente a la regionalización y una mayor participación en las esferas de poder nacional. 

Países como España e Italia obtuvieron grandes avances en crecimiento y equidad social, desarrollando un marco de política de regionalización y autonomía territorial.  Los planes a futuro como el planteado al 2019 no hacen clara mención a la regionalización o a la solución a las disparidades regionales; simplemente mantiene el enfoque conservador que privilegia la inversión social de corte asistencialista y con un lente homogéneo frente a los problemas del milenio.  Necesitamos reformas que tengan en cuenta las diferencias regionales.

 

Manuel Javier Fierro Patiño. MVZ. Esp. Gestión y Planificación del Desarrollo Urbano-Regional

El Departamento del Meta avanza en una dinámica económica de amplias perspectivas. No obstante, es necesario evaluar con prudencia los efectos económicos y sociales que se avecinan. Por ejemplo, los proyectos para la producción de etanol con cultivos de yuca y caña de azúcar. Petrotesting adelanta un proyecto de alcohol carburante a base de yuca, con 400 hectáreas sembradas para producir inicialmente 20 mil litros diarios de alcohol. Bioenergy, empezará a producir 250 mil litros de etanol en una planta destiladora de US$50 millones, teniendo como base mínimo 120.000 hectáreas de caña de azúcar.  Respecto a la palma, existen 95.000 hectáreas en los llanos, listas para la producción de biodiesel. El maíz es otro cultivo que está en su agosto por la demanda en el mercado mundial, principalmente por su utilización en la producción de etanol en EEUU.  A esto sumémosle, la bonanza petrolera, con el aumento de la producción de crudos pesados y los buenos precios internacionales, lo que pronto nos llevará al primer lugar en Colombia. Esto significa un aumento de las regalías y por consiguiente recursos disponibles para inversión social. Además, el consumo de los hogares está por el cielo. El turismo, las colocaciones y la cartera de los bancos han crecido a un ritmo abrumador. Pero ahí no paran las noticias. Hay planes para la construcción aproximadamente de 20.000 viviendas, entre casas y apartamentos que se construirán en un lapso de 3 años. La inversión, especialmente en vivienda de estratos altos, podría estar cerca de los 800 mil millones de pesos. 

                            

Todo esto marca un panorama alentador, pero también un reto importante para las políticas públicas.  Es clave responder con inversiones estratégicas, rigurosamente planificadas para lograr enrumbar la economía de manera sostenible. Así mismo, es relevante estar al tanto de los desequilibrios sociales y el rezago de la infraestructura rural y urbana.  Hay que ponerle freno al alza de los alimentos, especialmente la carne, los lácteos, la harina de maíz y la panela, precios que se han afectado por el aumento de la demanda nacional e internacional.  Las bonanzas causan desequilibrios que afectan a los hogares más pobres, hecho que debe contar con la debida atención de los gobiernos nacionales, regionales y locales.  

Es muy importante la inversión en infraestructura física, pero, la formación de técnicos, tecnólogos y profesionales en los campos que requiere el sector productivo no da espera. La inversión en ciencia y tecnología debe ser muy superior a las tasas observadas hasta el momento. Si no tenemos conocimiento y capital humano, simplemente ciencia, empresas y recurso humano llegarán de otras partes. Los pequeños productores y comerciantes tendrán que hacer un gran esfuerzo en asociarse, capacitarse y trabajar en equipo.  Todo apunta a que el apoyo público debe ser protagonista para generar equidad social y permitir que las utilidades generadas por las bonanzas toquen efectivamente a la gente de la región.  Esto requiere de un trabajo mancomunado entre los gobiernos, instituciones educativas, la academia y el esfuerzo propio de los afectados.  Igualmente, vale la pena insistir, que si no contamos con gobernantes competentes y honestos, podemos echar por la borda este momento crucial en la historia regional. 

Manuel Javier Fierro Patiño. MVZ. Esp. Gestión y Planificación del Desarrollo Urbano-Regional