Derecho a las oportunidades

Universidad de los Llanos

Universidad de los Llanos

La pretensión de un club de acomodados ciudadanos sobre unos terrenos entregados por el Municipio de Villavicencio a la Universidad de los Llanos, es una muestra más de las lamentables situaciones que en la región se presentan y que marca la ambición y el afán de enriquecerse a partir del patrimonio público. La Universidad de los Llanos es una institución educativa pública, es decir, sus activos y recursos tienen una función social marcada por su misma naturaleza. Su función tiene una invaluable importancia al permitir que estudiantes de bajos recursos, una vez convertidos en profesionales, aporten al desarrollo de la región, y al mismo tiempo puedan dar un salto en su nivel social y el de sus familias. Es un hecho económico y social sin precedentes, pues gracias a la educación se genera ruptura al ciclo vicioso de la pobreza en muchos hogares de la región.

El desarrollo del capital humano constituye un desafío central frente a la necesidad de reducir la pobreza y abatir la desigualdad. Según el BID, el papel de la educación en la generación de bienestar es determinante: en Latinoamérica, quien ha aprobado algún grado de secundaria tiene 24 por ciento más de probabilidad de evitar la pobreza, en comparación con alguien que sólo cuenta con primaria terminada. Para el caso de quien cuenta con algún grado de bachillerato, la probabilidad de no ser pobre es 2.7 veces mayor. Pero, si la persona aprobó algún grado de educación superior, la probabilidad de evitar la pobreza es 6.2 veces mayor que aquella que sólo cuenta con primaria.

No basta con tener vergonzosos hechos como las obras inconclusas de la SECAB, los dineros perdidos en las fiducias, mandatarios presos, otros huyendo, todo un record de corrupción y despilfarro, sino ahora también una muestra de elitismo frente a la equidad. La Unillanos ha tenido graves problemas para aumentar su cobertura, uno de ellos es la ausencia de terrenos para su expansión y apertura de más programas, precisamente, en estos terrenos se tiene proyectado ampliar la oferta académica de la facultad de ciencias de la salud.

Señores del club de Villavicencio un llamado a la sensatez, en este caso prima el interés general, más aun donde se advierte un fin suntuoso y elitista frente a la oportunidad de equidad social que brinda la universidad pública. La figura de los clubes sociales, ya en decadencia, obedece al culto a la apariencia, a la fastuosidad y opulencia, lo que significaría en forma directa legalizar la exclusión y arbitrariedad frente a la problemática social que nos agobia. Sería un antecedente lamentable que un hecho de estas características ocurra en nuestra ya aporreada región y más triste si los estudiantes, profesores y la sociedad en general no hacen nada para defender sus derechos.

Manuel Javier Fierro Patiño.Magister en Desarrollo Local y Regional

Región del Conocimiento

Información no es Conocimiento

Información no es Conocimiento

Las crisis económicas pueden ser un contexto propicio para que los actores regionales presten atención a lo realmente estratégico. Generalmente, en situaciones comunes, donde supuestamente no existe un afán gerencial y aparentemente no hay preocupación por la escasez, existe la tendencia a despilfarrar, pensar menos y actuar improvisadamente. Pero, cuando la crisis llama el interés general y se demandan soluciones pertinentes y oportunas, se suele ser más cauto y pensar mucho más las cosas. Es una oportunidad para plantear propuestas responsables que apunten a maximizar recursos, generar alianzas y emprender acciones coherentes.

Lo cierto es que se requiere un marco para generar ingresos para la población, pero si las empresas y la economía en general están en recesión, es muy difícil que se pueda producir lo suficiente para generar empleo y activar la demanda. Es el momento para desarrollar un plan de emprenderismo y formalización empresarial a gran escala, que involucre recursos significativos, garantizando el tránsito de los emprendedores hacia la consolidación de empresas que generen valor agregado, ingresos y nuevos empleos. Se necesita un proceso intensivo que garantice que hagan empresas los emprendedores que realmente cuentan con los medios tecnológicos, financieros y el conocimiento para desarrollar planes de negocios factibles. Por esta razón, se requiere la participación articulada de la academia, los gremios, las empresas y el gobierno para construir una verdadera región del conocimiento. Ello implica la necesidad de darle vida a proyectos como las zonas francas, los parques tecnológicos y multiplicar los departamentos de investigación, desarrollo e innovación en las universidades, fortalecer las empresas existentes, desarrollar programas de emprenderismo y orientar los recursos de los entes territoriales hacia los sectores dinámicos.

Pero brindar resultados de manera inmediata requiere de un esfuerzo en recopilar y procesar la información de manera rápida. Datos sobre los mercados, inversiones tecnológicas y aplicación masiva de tecnologías de la sociedad del conocimiento, proveen del soporte adecuado para la toma de decisiones. Una región del conocimiento es una región “inteligente” que puede adaptarse y evolucionar de manera flexible, ofreciendo respuestas pertinentes en tiempo real. Es la región donde los recursos financieros se combinan con información de mercado, conocimiento y tecnología de última generación.

La Orinoquia tiene el capital humano, los recursos financieros y los medios para conseguir, adaptar y producir la tecnología para apuntalar un proceso de desarrollo en el corto y largo plazo. Solamente se requieren decisiones políticas con visión estratégica, que conviertan planes en hechos palpables.

Manuel Javier Fierro Patiño Magíster en Desarrollo Local y Regional

Crisis de valores: Crisis de Estado

Crisis de valores

Crisis de valores

Son igualmente condenables los ataques a la infraestructura de los servicios públicos, como también la aparición de grupos de “limpieza social”. Lo que muestra de fondo es el carácter terrorista de los grupos que piensan capitalizar estos hechos; igualmente, muestran la intolerancia social y una crisis de valores de la sociedad en general.

Hay que conocer la teoría del Estado para interpretar muy bien la realidad y no caer en especulaciones morales. El Estado nace de la necesidad del hombre de tener garantías para desarrollar su proyecto de vida y garantizar los derechos mínimos, como la vida, la libre empresa y la libre expresión. Estas garantías y también algunas obligaciones se materializan en un contrato social, que para el caso de nosotros, es la Constitución Política de Colombia, las normas, leyes que conforman nuestro Estado Social de Derecho. La existencia del Estado, es lo que permite la vida en sociedad organizada, con unas reglas de juego que todos debemos cumplir. A cambio el Estado colombiano, según la Constitución de 1991, debe servir a la comunidad, promover la prosperidad general, garantizar la efectividad de los principios, derechos y facilitar la participación de todos los miembros de la comunidad colombiana en los asuntos que le competen (económicos, políticos, administrativos y culturales), defender la independencia nacional, mantener su integridad territorial, asegurar la convivencia pacífica y asegurar la vigencia de un orden justo. Los mismos enunciados son demasiado contundentes y claros. Las autoridades en Colombia están para proteger a todos los residentes en el país en su vida, honra, bienes, creencias y demás derechos y libertades, y para asegurar el cumplimiento de los deberes sociales.

La fuerza pública y las instituciones legítimas son las que deben garantizar la seguridad y atacar el delito. Preocupa mucho la aparición de grupos en las “redes sociales de internet” que alaban y promueven esta práctica irregular, en su mayoría jóvenes, que lanzan amenazas y apoyan la eliminación de personas que han quebrantado la ley, que son homosexuales o practican la prostitución. También preocupa el pronunciamiento de algunos funcionarios, alentando esta práctica y restándole importancia como acción delictiva. Esto es un síntoma indiscutible de la mala educación que reciben en sus casas y escuelas, falta de valores éticos, falta de una educación cívica y desconocimiento aberrante de nuestro sistema político.

Para construir una sociedad justa y en paz, es necesario tener claridad sobre las funciones del Estado y los deberes del ciudadano, pero ante todo tener conocimiento de la naturaleza moral y ética que nos hace miembros de un mismo país. Caso contrario no seriamos más que animales sobreviviendo en el “Leviatan” de Hobbes.

¿Sera una confabulación?

Medio país olvidado

Medio país olvidado

Se ha dicho que la región ha estado alejada de las oportunidades por la visión parroquial de sus gobernantes y el desinterés marcado de los principales actores regionales. Cierto, pero, el desarrollo también depende de las políticas del gobierno nacional y la intervención equitativa que debe dársele a todas las regiones. La Orinoquia ha sido de las regiones más golpeadas y afectadas por ese sesgo centralista, que prioriza toda inversión y atención en las zonas más activas en términos económicos y electorales. La región es vista todavía como una zona de reserva y con escasas posibilidades de articulación económica, con una única finalidad: la producción depredadora de materias primas.

Se identifican los proyectos estratégicos para la región, sin embargo, son los mismos proyectos que hace 20 años viene hablándose. Mientras otras regiones materializan sus iniciativas, la región persiste aislada y despreciada por el poder central. No es asunto de sesgos partidistas, se puede advertir como una deliberada política de Estado, pues la atención nunca ha existido. El aeropuerto de carga de Villavicencio, fue enterrado por el aeropuerto Santiago Villa de Flandes, Tolima, que sí se está ejecutando. El gobierno destina 10 billones de pesos para construir dobles calzadas en todo el país y nos conmina a invertir nuestras regalías y pagar con peajes la vía Bogotá-Villavicencio. Se nos prometió el distrito de riego del Ariari, que incumple el Ministro Arias Leiva como funcionario, pero promete como candidato. La Aerocivil dice que Villavicencio no puede tener edificios altos pues inutiliza el pretexto de un nuevo aeropuerto. Se dan promesas y contentillos, pero la población apenas advierte el engaño.

Tal como ocurrió con el Ferrocarril de Oriente, en los albores de la Guerra de los mil Días, los políticos, más numerosos y audaces de otras regiones, se confabulan para aislar a la región, pero vuelven en cada campaña a pedir votos.

Somos el primer productor de petróleo de Colombia, pero tenemos los combustibles más costosos del país, los fletes de carga más caros y las restricciones más absurdas en el gasto. De qué sirve ser una región llena de potencialidades y boyante en recursos, si estos solo son pretexto para afectarnos o llevarnos al olvido. Somos verdaderamente nobles o irracionalmente pasivos.

Pensemos: La crisis económica va afectar a los sectores más vulnerables de la economía, no obstante el sistema financiero logra 10,8 billones de utilidades en el 2008. El dueño de Coviandes aporta 600 millones a la campaña Uribe del 2002 y como casi todos los años, resulta ser el banquero más beneficiado en el país. Ahora Coviandes tiene la vía a Bogotá en sus manos, solo necesita que un gobierno complaciente siga autorizando la concesión por 40 años más.

Manuel Javier Fierro Patiño. Magister en Desarrollo Local y Regional

La hora del Desarrollo Endógeno

En la búsqueda de soluciones a la trajinada crisis mundial, emerge el fortalecimiento de los escenarios regionales y locales. Podrán desarrollarse todo tipo de políticas macro, en todos los sectores, pero estas no tendrán efecto si no se llega directamente a los agentes económicos primordiales: las empresas y los hogares. Precisamente en lo local y regional se construye la viabilidad de una verdadera competitividad territorial.

No basta mejorar la infraestructura, mejorar la conectividad y o el acceso a la información, si no se fortalecen los aspectos endógenos, de lo contrario solo se estaría mejorando el entorno y abriendo las puertas con un gran margen de maniobra a inversionistas externos que rápidamente pueden cambiar el paisaje económico para su beneficio, dejando en una clara posición de desventaja a los empresarios locales.

La intervención del Estado, además de promover y permitir la inversión foránea, debe ser la de fortalecer el capital humano y social de la región para que los habitantes participen abiertamente de los beneficios de la inversión.

Los empresarios locales a su vez, deben prepararse para grandes retos, modernizarse y buscar alianzas. Pero este proceso no es tan fácil como se piensa. Los empresarios, gremios, instituciones educativas, la academia y gobierno deben trabajar en el mismo sentido.

Por una parte, es fundamental construir una visión conjunta, como se pretende con el Plan Regional de competitividad, pero, simultáneamente hay que reorientar recursos y modificar la gestión pública y empresarial.

Ese norte estratégico se plasma en dos vías generales: Una, la de aumentar la productividad, es decir, seguir haciendo lo mismo, pero con mayor eficiencia. Y otra, mediante la transformación productiva, o sea, cambiando la forma de producir, generando valor agregado a la producción o generando nuevas alternativas productivas. Por ejemplo, producir cueros, lácteos, cárnicos, en vez de ganado en pie.

Los dos caminos requieren de personas competentes, tecnología, inversiones y una buena dosis de gestión y optimismo. De otra parte, hay que tener un conocimiento detallado del mercado y escoger con mucho cuidado nuestros clientes. No podemos pecar y producir lo mismo y de la misma manera que nuestros competidores (otras regiones y otros países), pues muy seguramente perderemos el impulso, pues ellos pueden tener más ventajas en infraestructura y cercanía a los mercados.

La región requiere dar un salto en la gestión de políticas, en lo empresarial y en lo tecnológico, que posibilite empresas con liderazgo, un entorno adecuado, políticas activas con acertada intervención de las alcaldías y gobernaciones, con una inyección tecnológica muy importante. No hay que actuar con improvisación, hay que pensar en el futuro.

¿Que hacer con la Altillanura Colombiana?

El tema de la perspectiva económica de la Altillanura Colombiana se ha convertido en centro de debate académico y político sobre el aprovechamiento de su potencial. Existen diferentes propuestas, unas gubernamentales, otras del campo de la investigación agropecuaria, pero ninguna logra un lugar de consenso.

La siguiente propuesta fue lanzada en una charla de expertos de la Universidad de los Andes, CEGA, Universidad de los Llanos y Corpoica.  Nace después de una reflexión acerca de las tremendas equivocaciones que se originan en la aplicación de enfoques retrógrados,  matizados con intereses de todo tipo. Lamentablemente o afortunadamente la Altillanura es una presea del futuro.  Quien o quienes sepan desarrollar un proceso exítoso en este territorio, tiene a merced, una de las últimas planicies productivas del planeta.

Para leer la propuesta haga clik aqui

Sector de Carimagua

Sector de Carimagua

La sociedad civil regional

Las mismas ansias regionales que exteriorizaba el presidente Uribe en su primer periodo, son las que ahora desde su posición centralista trata de limitar. Recordemos que dentro del manifiesto democrático se destacaba la regionalización como propuesta para la equidad en el desarrollo. No obstante, resultó voluntad de corto plazo, cuando su gobierno, supo de manera directa darle a Antioquia lo que a su parecer merece. Basta con observar cómo dentro del presupuesto nacional del año 2009, Antioquia representa cerca del 30% del presupuesto nacional y el Meta y la Orinoquia solo el 2% del total, algo confirmado incluso por los mismos parlamentarios del Meta. La región ha tenido que exportar desarrollo para otras regiones en detrimento de su propio proceso.

La Troncal del Llano se construyó en gran parte por la inversión derivada de las regalías del petróleo administradas a través del Corpes Orinoquia. Arauca construyó sus vías, electrificó el departamento y amplió la frontera agrícola gracias a los recursos de regalías, Casanare ha hecho lo mismo, igual el Meta, todos con algunas diferencias e infortunadamente, con hechos de corrupción y despilfarro que poco ayudan para la autonomía. La carretera Bogotá-Villavicencio se construyó con más de 500 muertos en Quebradablanca y los peajes más caros de América. Lamentablemente, esta región colombiana se ha convertido en la linda e ingenua millonaria que todos los gobiernos manosean, alaban, conquistan y utilizan, pero nunca se casan con ella.

El asunto de fondo es la poca capacidad de maniobra y decisión política que tiene la región. Por una parte, debido a un esquema centralista que debería ser objeto de una reforma política, dando mayor representatividad a departamentos con pocos votos. De otra parte, la dirigencia ha sido históricamente maleable y controlable por los gobiernos de turno, con muy pocas excepciones. Los dirigentes locales analizan si una lucha totalmente asimétrica vale la pena y por lo general declinan sus ideales.

En este reclamo territorial hay algo diferente. La sociedad civil regional está emergiendo con fuerza. El Comité Cívico de Villavicencio, la Asociación de Profesionales del Meta, la Mesa Regional del Agua, entre otras formas de organización, empiezan a jalonar procesos con firmeza. No es el mismo discurso vago por la falta de argumentos. Existen evidencias sólidas que deben ser nutridas por más estudios regionales, que permitan sustentar posiciones coherentes e irrefutables.

El llamado es para que se organice una agenda, se prepare la argumentación técnica de los grandes macroproyectos y se defina una posición conjunta. No es hacer la misma asociación burócrata de los departamentos, que no ha dado resultados, es una asociación de la sociedad civil regional que acompaña y lidera procesos de reivindicación territorial. Hay que responder con altura en este momento histórico para la Orinoquia y pensar en el gobierno autónomo que la constitución avala y que hasta ahora ha sido tema muerto. Si continuamos con tal indiferencia como respuesta, pensar en un referendo no es asunto descabellado.

Cultura Mafiosa

Lo confirma el presidente Uribe: “Un mecanismo financiero ilegal con el que han sido estafados miles de ahorradores atraídos por exorbitantes y rápidas ganancias, son parte de la “cultura mafiosa”. Lo más certero que se ha escuchado en las últimas declaraciones del primer mandatario. No porque los recursos estén totalmente conformados por dineros calientes, sino porque lo que mueve a estas pirámides es la cultura de la ganancia fácil, la misma cultura que moviliza al crimen organizado y la política corrupta; sin demeritar como causa, la falta de oportunidades sociales en un sistema financiero tan inequitativo y excluyente.

Ganar fácil supone evitar el trabajo, superar los conductos normales y corrientes para surgir por encima de cualquier prejuicio. Es un mecanismo cotidiano expresado con refranes y dichos populares: “El vivo vive del bobo”, “pa´las que sea”, “en la política y el amor todo se vale”. Algo enraizado que premia la creatividad, no para cosas buenas, sino para ascender como sea, sin acatar la ley.

Lo que más preocupa, es que ya es algo común en los altos funcionarios del ejecutivo y legislativo, e inclusive en las fuerzas del Estado. Es imposible que un país como Colombia, con tanto potencial, pueda surgir con tales problemas institucionales. Expertos como Salomón Kalmanovizt y Luis Jorge Garay lo han recalcado. Bernardo Pérez hace una mención a dos nuevos mandamientos de convivencia que evocan la facilidad de cosechar el fruto ajeno: el “décimoprimero” – no dar “papaya” –, y el “décimosegundo” – no dejar pasar la “papaya”. Es el mismo mecanismo que cultiva el estudiante que hace copia, el ciudadano que no hace cola o la persona que falsifica soportes de hoja de vida para superar con engaños lo que no ha logrado con esfuerzo propio.

En el lenguaje común y no solo en los sectores populares sino también en empresas, entidades y universidades, es normal hablar del “duro”, del “propio”, del “patrón”, de la necesidad de hacer un “cruce” o de “arreglar un torcido”. La noción de vida corta alimenta la violencia y destraba los miedos para morir tempranamente. Una cultura en dónde todo es transitorio y desechable y en dónde su mejor expresión se mide, según Garay, a través del derroche y disfrute inmediato. Peor aún el calificativo de “pendejo” al funcionario público que no aprovecha su cuarto de hora o el caso del político que es proporcionalmente admirado dependiendo del número de procesos legales que tenga y sepa sortear.

En palabras de Néstor Raúl Acosta, en el Comité Cívico de Villavicencio: “lo que hay que cambiar no son las leyes o las instituciones, lo que tiene que cambiar son las personas, para poder cambiar todo lo demás”. El país y sus ciudades tienen que abordar procesos que permitan espacios de diálogo y reflexión de la sociedad, con la participación especial de los estamentos educativos y los padres de familia. Surge la necesidad de un proyecto ético de reconstrucción social, que tiene que desarrollarse para la lograr una verdadera ciudad decente.

Manuel Javier Fierro Patiño. Magister en Desarrollo.

Obama: Un nuevo aire mundial

El triunfo de Barack Obama como presidente electo de EEUU marca una nueva época en el mundo. La desgastada imagen de Bush, los continuos errores de política internacional de su gobierno, los crecientes escándalos de corrupción y manipulación para esconder los síntomas de la crisis mundial, crearon un ambiente impopular de aversión para EEUU como nunca antes visto en la historia. Cuando una potencia mundial de esta magnitud llega a tales niveles, el equilibrio mundial que ha mantenido las tensiones en un punto tolerable tiende a quebrarse. El primer error del gobierno Bush fue creer ciegamente en el papel de EEUU en un mundo unipolar, donde como supuesto determinante es la idea de la preponderancia solitaria en el campo militar, político, económico y ético. Esa idea alimentada por el debilitamiento de sus opositores cambió los límites morales de la geopolítica.

Condoleezza Rice resultó ser la fiel expositora de la prepotencia y falta de tacto en las relaciones internacionales. En muchos casos EEUU pasó de ser mediador a ser causante de crisis, su papel de vigilante de la paz se resquebrajó dada su desproporcionada respuesta a los ataques del 11 de septiembre de 2001. Si bien, existía pleno derecho a responder, su accionar rompió los límites de la convención de Ginebra, con ejemplos como Abu Ghraib y Guantánamo. Esto sumado a los desatinos tácticos y daños colaterales en Afganistán rompieron el ideal de autoridad moral, la cual nace de la coherencia entre el decir y el hacer, entre el hacer y ser.

Esa idea sobredimensionada de poder llevó a cambios en la doctrina de seguridad nacional que infringieron daños al concepto de justicia. Estos ataques preventivos hicieron que los blancos de la guerra se hicieran menos densos y difíciles de localizar. De esta manera, primó la respuesta improvisada sobre la protección de los civiles para eliminar a toda costa al enemigo, práctica que empezó a crecer desde el conflicto en Yugoslavia.

Con Obama nace la esperanza y como el mismo lo ha dicho, será el comienzo de un nuevo orden en las relaciones internacionales de EEUU. Como primera medida será muy importante recobrar la confianza y credibilidad de la gran potencia. La recesión estadunidense creará un escenario muy difícil para el nuevo gobierno. No obstante, no debe poner en riesgo los cambios en las doctrinas de seguridad, que harán mayor énfasis en la negociación de conflictos y la intolerancia frente a los ilimitados márgenes que adquirieron las acciones de guerra. Por esta razón, no es raro el ímpetu con que Obama condena el asesinato de sindicalistas en Colombia. Esta condición de reconstrucción moral, aunque muchas veces es más simbólica que real en los gobiernos de EEUU, marcará la pauta en las relaciones con sus socios más cercanos.

Manuel Javier Fierro P. Magister en Desarrollo. Unversidad de los Llanos

Doble calzada: Victoria cerca mas no segura

El día 14 de noviembre el Meta retumbo en aparente fiesta. Los funcionarios del gobierno rechonchos de halagos recibieron la propuesta de la doble calzada Bogotá-Villavicencio por parte de Coviandes y prometieron estudiar la situación para dar un veredicto en enero de 2009. En sendos discursos, la obra fue catalogada de interés nacional por parte de los ministros de Transporte y Medio Ambiente y Vivienda.

Basta conocer la formalidad de la ejecución de las obras públicas para no estar tan tranquilo frente a los hechos presentados en Bogotá, en el Consejo temático organizado por el Senado de la República. Hay que recalcar que lo escrito es lo que vale y las palabras el viento se las lleva.

El documento CONPES 3536 del 18 de julio de 2008 priorizó la primera etapa de vías “Corredores de la competitividad” comprometiendo 2,5 billones de pesos de vigencias futuras hasta el año 2013. Este documento prioriza las vías Sisga-Machetá –El secreto y la Transversal del Cusiana con 180.000 millones. Igualmente, aparecen entre otras obras, dos dobles calzadas, Bucaramanga-Pamplona y Loboguerrero- Cisneros, con 690.000 millones en inversión del Estado, las cuales se presentan como proyectos estratégicos para el país. Simultáneamente, el mismo día se publica el documento CONPES 3535, el cual ofrece un concepto favorable para la prórroga y adición de los contratos de concesión vial, en donde se menciona la gestión de la doble calzada Bogotá-Villavicencio. De esta manera disimulada, se escoge la exclusiva posibilidad de financiar un proyecto tan importante para la Orinoquia, que aunque está claramente mencionado Plan de Desarrollo Nacional, no se considera prioridad según los documentos mencionados.

El CONPES es la máxima autoridad nacional de planeación y se desempeña como organismo asesor del Gobierno. Para lograrlo, coordina y orienta a los organismos encargados de la dirección económica y social en el Gobierno, a través del estudio y aprobación de documentos sobre el desarrollo de políticas generales que son presentados en sesión. Este órgano actúa bajo la dirección del Presidente de la República y lo componen varios ministros, el Director del DNP, los gerentes del Banco de la República y de la Federación Nacional de Cafeteros, así como el Director de Asuntos para las Comunidades Negras del Ministerio del Interior y el Director para la Equidad de la Mujer.

Recordemos que el CONPES 2654 de 1993, fue el que materializó la posibilidad de la carretera Bogotá- Villavicencio, que terminó con las obras que todos conocemos. La asignación de recursos tiene sus procedimientos, mejor aun cuando ya se han hecho pronunciamientos.

¡Ojo! la opción es lograr un nuevo documento CONPES, tal como realiza el gobierno con otras dobles calzadas que se han aprobado. Este documento deberá asignar recursos futuros del Estado, garantizar el inicio y continuidad de las obras en un marco de financiación justo para la región.

http://javierfierro.blogspot.com

Nueva Ciencia para el Desarrollo

El conocimiento se está convirtiendo en el activo más importante de las empresas y las regiones. En los años sesenta, las maquinarias y equipos industriales significaban el patrimonio de las grandes fábricas. Hoy en día este paradigma viene cambiando. En el año 2006, Google adquirió el sitio de internet de videos caseros YouTube por US$1.650 millones. La idea innovadora fruto del intelecto humano supera la productividad que originan los activos fijos.  Esto marca una pauta en los conceptos de innovación, competitividad y gerencia empresarial; igualmente, señala un nuevo orden en términos de gestión de la ciencia y la tecnología.

El capital intelectual, el cual no escasea en nuestro medio, además de la creatividad, iniciativa y persistencia que muestran los jóvenes de la región, pueden ser el punto de lanza en una estrategia de desarrollo que brinde frutos concretos en el corto y mediano plazo. La capacidad de generar y aplicar conocimiento propio y pertinente es la condición indispensable para promover la innovación y competitividad en los territorios. La diferencia entre regiones desarrolladas y subdesarrolladas es cada vez más resultado de la capacidad relativa de innovar, de la proyección hacia fuera y la posibilidad de apropiar la ciencia y tecnología.

Nuestra región muestra un desbalance concreto. El conocimiento se encuentra concentrado, estancado y desaprovechado. Las redes que permiten una fluidez e irrigación del conocimiento están bloqueadas. De esta manera, el territorio permanece árido en oportunidades mientras no sea irrigado con conocimiento. Las universidades y centros de investigación deben abrir sus compuertas y transformar sus procesos internos para fertilizar el territorio y permitir el florecimiento de emprendimientos e innovaciones que aumenten la competitividad regional. Pero esta apertura debe ser promocionada a través de los gobiernos seccionales. La inversión en ciencia y tecnología debe profundizar los canales de irrigación de conocimiento, consolidar procesos líderes y propiciar nuevas iniciativas productivas.

Estas condiciones se logran con un cambio de mentalidad respecto a la ciencia y tecnología, la cual es tomada por algunos sectores como un asunto marginal y a veces folklórico o en caso contrario, como algo exclusivo y elitista, solamente destinado para científicos de bata blanca. La ciencia y tecnología es un aspecto estratégico que logra resultados sociales y económicos de alto impacto. La apropiación de la ciencia y la tecnología se logra con apertura y no con propuestas insólitas como la que plantean los estudiantes de Unillanos en paro, al proponer la investigación solamente para profesores de planta, algo que viene siendo revaluado en todas las universidades del mundo.

¿Cuánto cuesta en términos económicos, desaprovechar el potencial que tiene nuestro capital humano? Los gobernantes tienen toda la batuta para poner el conocimiento al servicio del desarrollo social y dinamizar una economía con mayor independencia, más trabajo e ingresos para la población.

Manuel Javier Fierro Patiño

MVZ. Mag. Desarrollo Regional y Local

Empoderamiento Regional

Una democracia moderna requiere de una sociedad civil activa y empoderada. Este activismo depende de las condiciones y garantías existentes para participar de las decisiones de gobierno y de las propias características y capacidades del tejido social. El empoderamiento es aquella característica que se logra cuando la sociedad asimila, asume y participa de la esfera de poder. Según este concepto, el individuo tiene un rol activo y puede actuar en las decisiones locales, nacionales o regionales, gracias a la actitud crítica y la cultura política que adquiere.

Cuando las instituciones y el gobierno pierden credibilidad, en su complemento se fortalece la sociedad civil quien actúa como actor primordial. Se logran cambios en la cultura política que castigan las malas prácticas y premian el mérito y la capacidad de los dirigentes. Aquello que algunos llaman el “voto de opinión” se transforma en una vara de medida colectiva que influye cada vez más en la elección de los gobernantes.

La sociedad se empodera también cuando se cuestionan los patrones de poder existente. Un poder nacional acumulado centralmente, arbitrario e injusto con las localidades y regiones logra despertar procesos de activismo y empoderamiento regional. Décadas de injusticias cometidas por gobiernos de turno deberían generar movimientos regionales de gran envergadura. En el caso de la Orinoquia existen razones de peso para exigir una actitud más consecuente con la región, en razón a su importancia estratégica, aporte a la producción nacional y garantía de estabilidad macroeconómica para el país. Colombia no sería viable sin la Orinoquia.

Alcaldes, gobernadores, como también, miembros de corporaciones públicas deberán representar con honor y dignidad el querer regional y reconocer que ahora están revestidos de una mayor legitimidad, que no admite sectarismos ni protagonismos individuales. Hay que respaldar la actitud cooperativa y conciliadora de los parlamentarios, concejales y diputados, que se han despojado de su lastre partidista y han interpretado los intereses regionales. La sociedad empoderada acompaña con fortaleza a los alcaldes y gobernadores que asumen una posición digna ante el atropello del gobierno central. En estos momentos la unión es garantía de éxito en la búsqueda de un papel preponderante en la economía y la política nacional.

De este proceso deberá originarse la participación burocrática en los ministerios y entidades descentralizadas, donde los orinocenses puedan incidir como lo hacen los funcionarios de otras regiones. Gran parte de las decisiones nacionales se toman en las oficinas y pasillos de los edificios de Bogotá. No es un asunto clientelista o politiquero, es un asunto de equidad regional. Finalmente, deberá concretarse la unidad regional a través de un referendo de ordenamiento territorial que sea fiel a la expresión plasmada en la Constitución Política de 1991. La materialización de los macroproyectos regionales sólo será posible mientras se mantenga una activa incidencia en las decisiones nacionales.

http://javierfierro.wordpress.com

Carta abierta al Presidente de la República

La dirigencia política del Meta, gremios, organizaciones de la sociedad civil, sindicatos y comunidad en general se han unido en una proclama general para exigir un mejor trato del gobierno nacional y la culminación de la obra “Doble Calzada” Villavicencio-Bogotá.

Para ver el documento haga clik aquí:

carta-abierta-de-la-sociedad-civil-del-meta-al-presidente-de-la-republica

El Meta unido por una causa justa.

Posteado por Javier Fierro P.

Sociedad civil regional

Orinoquia

Orinoquia

Las mismas ansias regionales que exteriorizaba el presidente Uribe en su primer periodo, son las que ahora desde su posición centralista trata de limitar. Recordemos que dentro del manifiesto democrático se destacaba la regionalización como propuesta para la equidad en el desarrollo. No obstante, resultó voluntad de corto plazo, cuando su gobierno, supo de manera directa darle a Antioquia lo que a su parecer merece. Basta con observar cómo dentro del presupuesto nacional del año 2009, Antioquia representa cerca del 30% del presupuesto nacional y el Meta y la Orinoquia solo el 2% del total, algo confirmado incluso por los mismos parlamentarios del Meta. La región ha tenido que exportar desarrollo para otras regiones en detrimento de su propio proceso.

La Troncal del Llano se construyó en gran parte por la inversión derivada de las regalías del petróleo administradas a través del Corpes Orinoquia. Arauca construyó sus vías, electrificó el departamento y amplió la frontera agrícola gracias a los recursos de regalías, Casanare ha hecho lo mismo, igual el Meta, todos con algunas diferencias e infortunadamente, con hechos de corrupción y despilfarro que poco ayudan para la autonomía. La carretera Bogotá-Villavicencio se construyó con más de 500 muertos en Quebradablanca y los peajes más caros de América. Lamentablemente, esta región colombiana se ha convertido en la linda e ingenua millonaria que todos los gobiernos manosean, alaban, conquistan y utilizan, pero nunca se casan con ella.

El asunto de fondo es la poca capacidad de maniobra y decisión política que tiene la región. Por una parte, debido a un esquema centralista que debería ser objeto de una reforma política, dando mayor representatividad a departamentos con pocos votos. De otra parte, la dirigencia ha sido históricamente maleable y controlable por los gobiernos de turno, con muy pocas excepciones. Los dirigentes locales analizan si una lucha totalmente asimétrica vale la pena y por lo general declinan sus ideales.

En este reclamo territorial hay algo diferente. La sociedad civil regional está emergiendo con fuerza. El Comité Cívico de Villavicencio, la Asociación de Profesionales del Meta, la Mesa Regional del Agua, entre otras formas de organización, empiezan a jalonar procesos con firmeza. No es el mismo discurso vago por la falta de argumentos. Existen evidencias sólidas que deben ser nutridas por más estudios regionales, que permitan sustentar posiciones coherentes e irrefutables. El llamado es para que se organice una agenda, se prepare la argumentación técnica de los grandes macroproyectos y se defina una posición conjunta. No es hacer la misma asociación burócrata de los departamentos, que no ha dado resultados, es una asociación de la sociedad civil regional que acompaña y lidera procesos de reivindicación territorial. Hay que responder con altura en este momento histórico para la Orinoquia y pensar en el gobierno autónomo que la constitución avala y que hasta ahora ha sido tema muerto. Si continuamos con tal indiferencia como respuesta, pensar en un referendo no es asunto descabellado.

Manuel Javier Fierro Patiño. MVZ. Esp. GEPUR.ESAP. Magister en Desarrollo Local y Regional

http://javierfierro.wordpress.com


Lagartijas: Destructores de procesos

lagartija

lagartija

Existe en algunas personas una conducta indeseable que evita consolidar procesos serios y contundentes. Los celos institucionales, el afán de protagonismo, la envidia y los intereses malsanos acaban muchas veces con buenas intenciones que pretenden favorecer los intereses regionales. Muestra de ello es el poder politiquero que ve en peligro su esfera de manipulaciones e intereses personales, con procesos que pretenden destacar la participación democrática, abierta y con beneficios para la región.

A los políticos corruptos no les conviene una instancia o grupo de personas que le muestre en la cara los efectos de sus malos manejos y desatinos administrativos. Por eso, con artimañas tratan de limitar espacios y destruir procesos. Para este cometido cuentan con una alimaña lisonjera que busca también su beneficio propio, y que además les hace el trabajo sucio. Este animalillo de la fauna humana llamado “Lagartija” se mueve rápidamente, a veces imperceptible, tratando de poner obstáculos, moviendo la intriga y escondiéndose sin dar la cara.

Su piel es verde fangoso, a veces amarillenta para esconderse en los espineros y lograr salir suavemente sin pincharse, dejando la maraña más enredada que un bulto de anzuelos. Su premio son migajas, de acuerdo al viejo refrán del gamonal “al perro de la casa toca tenerlo flaco, con hambre, para que sea buen cazador”. Así su vida es triste, esperando siempre que le cumplan, hablando siempre de los trabajos importantes que le ha hecho al patrón y que hasta ahora espera su reivindicación. Su eficacia en destruir procesos y acabar esperanzas, es pagada con más trabajo y nuevas promesas. En ese tejemaneje a veces logra coronar triunfos momentáneos, un familiar trabajando, un ser querido con un contrato y feliz hace alarde de su corta suerte. Pero de inmediato, llegan más misiones. Que le escriba a tal persona, que aproveche los noticieros, que mande un email, que mande una carta, que vaya a tal reunión y le cuente, que riegue el chisme destructor, para acabar con esos activistas que le quieren dañar la lujuria clientelista.

Sus amigos se burlan de su fe ciega y estúpida frente a las promesas incumplidas. Algunas veces moviliza gente y logra esconder con su elocuencia y velocidad sus negros intereses, para esto, tiene su pequeña pandilla de guekos, que también esperan algún día el premio mayor a su capacidad de daño.

La región ha sufrido incontables fracasos por esta fauna humana indeseable. Macroproyectos que no arrancan, sueños empresariales fallidos, instancias de la sociedad civil que son infiltradas y destruidas, dirigentes con buena intención que son sacados del camino, simplemente, para mantener alejados los sueños de una región prospera y democrática. Qué pasaría si la lagartija se diera cuenta que su eficacia para destruir también podría ser para construir y que sin duda, podría ser más inteligente que su propio patrón, y que por los canales del mérito y la buena fe, también es posible triunfar.

Señores padres de familia y profesores, evitemos más lagartijas, formemos personas luchadoras que crean en sí mismas.

Manuel Javier Fierro Patiño. MVZ. Magister en Desarrollo Regional y Local.

La crisis mundial, Colombia y la región

La economía mundial atraviesa por un momento crítico. El incremento de los precios del petróleo, la escasez de los alimentos, la crisis inmobiliaria de EEUU, la irresponsabilidad de las redes financieras mundiales, el excesivo gasto público de las grandes economías, nutrido además por conflictos, y la inoperancia de los mecanismos tradicionales de intervención para subsanar los síntomas que venían presentándose aproximadamente desde hace dos años; son causas directas de la actual situación mundial, que amenaza por sumergir al mundo en una nueva recesión global.

Mucho se habló en el último año de la eminencia de la crisis, pero los yuppies se apresuraban a desmentirla, pues ese castillo de naipes mentiroso, construido con babas y maniobras especulativas, es su principal activo. No obstante, este gran castillo de arena empieza a desmoronarse dejando tras de sí una enseñanza que reivindica tesis de respetables economistas, que a menudo eran tildados de locos apocalípticos. El sistema capitalista aborda su última gran crisis abonada por los fundamentalismos del mercado, la concentración excesiva del poder económico y la competencia desigual entre las empresas, países y regiones, lo que origina y fortalece tremendas desigualdades, causa problemas ambientales y agudiza conflictos étnicos, religiosos y económicos que amenazan con volverse planetarios. Los fundamentalistas del mercado, afrontan una seria hecatombe conceptual, pues sus tesis trasnochadas muy apegadas a la visión de Milton Friedman, no funcionan tal como lo habían pensado. Ahora pagan escondederos a peso y ruegan para que vuelva la desprestigiada intervención del Estado y maldicen la adorada “mano invisible” que por ahora perdió vigencia.

El mundo debe aprender de esta crisis, por lo que definitivamente el capitalismo no volverá a ser el mismo. Renacen las versiones intervencionistas, con el riesgo de caer igualmente en fundamentalismos que se materializan en regímenes autoritarios, seudosocialistas y populistas.

Colombia tiene la posibilidad de repensar la estrategia de desarrollo, lo cual tiene que ser el principal objetivo del siguiente gobierno. Hay que potenciar las estrategias de desarrollo local, propiciar la acumulación de capital humano y abrir un espacio justo a las economías regionales. El país no puede seguir con esta política centralizadora y acaparadora de los beneficios sociales de la inversión nacional. Hay que regionalizar el desarrollo y darle una oportunidad equitativa a las empresas regionales, generando oportunidades, con políticas de emprendimiento y apropiación de la ciencia y la tecnología. Cada región puede hacerse cargo de su desarrollo y la región de la Orinoquia tiene todas las posibilidades. Lo que pasa es que, por una parte, el Gobierno Nacional no ha tenido la voluntad política para ejecutar los macroproyectos reconocidos por todos y de otra parte, hemos tenido que lidiar con una dirigencia corrupta e incapaz, proclive al soborno por puestos y proyectos veredales, manzanillo y pobre en propuestas, débil técnicamente y con un tremendo rabo de paja. Así, la decisión está dada: La sociedad debe reconstruir el poder político regional.

Proyecto “Mapa del Conocimiento” del Comité UEE del Meta

Nace un nuevo espacio para difusión y discusión de las actividades del Comité Universidad – Empresa – Estado. les invito a participar, enterarse de este gran proyecto que busca materializar una estrategia de desarrollo endógeno en la región.  http://comiteuee.netfirms.com

Manuel Javier Fierro P.

MVZ. Magister en Desarrollo Local y Regional

Meritocracia: Una falacia…

La meritocracia (del latín mereo, merecer, obtener) es una forma de gobierno basada en el mérito. Las posiciones jerárquicas son conquistadas en base al mérito, y hay una predominancia de valores asociados a la educación y a la competencia. Países como Finlandia y Suecia tienen sus aparatos burocráticos basados en este principio y como resultado de ello, el Estado puede mostrar niveles de eficiencia y eficacia comparables o superiores al del sector privado.

Según el Departamento Administrativo de la Función Pública, la meritocracia tiene como propósito fundamental vincular en las entidades del Estado a los mejores funcionarios, garantizando la transparencia y la igualdad de oportunidades para seleccionar por sus méritos a los aspirantes a los cargos públicos. No obstante, las promesas e intenciones, la convocatoria No. 001 de 2005 ha sido una gran falacia. Es la idea que ronda en la cabeza de aproximadamente 620.000 personas que se presentaron a las pruebas realizadas en diciembre de 2006.

De inmediato empezaron las triquiñuelas y demandas de los que veían afectados el interés personal de continuar en un cargo público. El argumento de los funcionarios, apoyados por algunos sindicatos y fuerzas políticas de diferentes vertientes, se basa en que no es culpa de ellos que el Gobierno no los haya convocado a concursos para ingresar a la carrera administrativa y que por esta razón ya cuentan con el derecho a la estabilidad laboral.  El argumento no se basa en la calificación para ocupar el cargo o en la calidad de su desempeño, lo cual seria admisible. Es justo garantizar el empleo a las personas que lo necesitan, pero este criterio amañado es cuna de ineficiencia y causa principal del pobre desempeño de las empresas públicas; en contradicción con el sistema basado en el mérito, donde las personas más capaces tienen la oportunidad de demostrar sus competencias. Pero en Colombia, un país mediado por el clientelismo y la corrupción es casi imposible creer en tal propósito. 

Hoy casi después de tres años, no se ha provisto el primer cargo. De los 65.000 empleos seguros que prometía la convocatoria, con las maniobras y la gestión de grupos de poder, solamente quedan unos 10.000 y muy seguramente, al final no se oferten todos, pues algunas entidades públicas han sido renuentes a enviar el listado de cargos al DAFP.

El Congreso aprobó un proyecto de Ley que declara que los funcionarios con nombramientos en provisionalidad que trabajaran para el Estado desde el año 2004 podrían seguir en sus cargos sin presentarse a concurso. El proyecto de Ley fue devuelto al congreso, después de que la procuraduría solicitara al presidente no sancionarlo por inconstitucional.  Lo que buscan los partidos, sin importar su ideología, es mantener sus cuotas burocráticas y los cargos que con componendas han logrado conseguir para sus clientelas. Es la base de una democracia enferma que nos lleva a niveles inaceptables de desigualdad. Si se quiere avanzar en competitividad es necesario ponerse al nivel de las reformas que actualmente están haciendo curso en el mundo. Lo público puede ser eficiente si se ataca el clientelismo y las formas medievales de negociación de puestos y contratos.

http://javierfierro.blogspot.com

 

Primero la seguridad alimentaria

Decir que la producción de biocombustibles no afecta la producción de alimentos en Colombia es tan equivocado como decir que las exportaciones nacionales no se ven afectadas por la baja del dólar. 

El aumento considerable del área sembrada de cultivos para producción de combustibles en un país como Colombia, donde existe una alta concentración de la propiedad de la tierra, es resultado de una agresiva campaña gubernamental jalonada por sectores poderosos de la economía que ven en este negocio la oportunidad de sus vidas.  Ante el alza del precio del petróleo, es mucho más rentable producir combustibles que producir alimentos.

Es claro, que el aumento de la demanda en economías emergentes, jalona el alza de los precios internacionales de los alimentos y los combustibles. Países en crecimiento, como China, India y Rusia demandan más y el mundo debe producir más.  Ante esto, EEUU promovió masivamente la producción de etanol. No obstante, esta estrategia de producir biocombustibles no cumple con su objetivo inmediato, no influencia los precios ni satisface la demanda. Mientras tanto, en el mundo avanzan planes de expansión nuclear, investigación en nuevas fuentes y auge de nuevos cultivos tendientes a producir energía en el corto plazo.

Desde el año 2006, organizaciones no gubernamentales y ahora organismos como la OCDE, la FAO y el Banco Mundial advierten sobre el aumento de la producción de Biocombustibles y su efecto negativo en la producción de alimentos.  No obstante, gobiernos latinoamericanos desmienten efectos negativos, aduciendo garantía de la seguridad alimentaria y la existencia de tierras disponibles para siembra conjunta de alimentos y biomasa para biocombustibles.  Sin embargo, recientemente aparecen en Brasil reclamos frente a la afectación de la selva amazónica por la incorporación de nuevas áreas a la producción de etanol.  

En Colombia, es cierto que existen tierras que pueden ser destinadas a producción de biocombustibles, pero la presión sobre áreas de economía campesina aumenta y el marco de estímulos crediticios e incentivos crecientes a la producción de biocombustibles amenaza la producción de alimentos, que hasta ahora se está reponiendo de la dura política agraria de corte neoliberal.  Recordemos, que hace pocos años se promovieron nuevos sectores agrícolas con el supuesto de la puesta en operación de tratados de libre comercio que no se han materializado. Con este argumento se desestimuló la producción de trigo, arroz, cebada, soya y maíz, teniendo en cuenta la cobertura futura con oferta externa.  No obstante, el escenario mundial cambió y ahora escasean los alimentos y producirlos es muy rentable. Ante esta situación, es urgente fortalecer la producción de alimentos, con el fin de garantizar la seguridad alimentaria.  De esta manera, se lograría subsanar los efectos de la alocada improvisación gubernamental movida por el afán de favorecer grandes intereses privados. Los que promueven estas iniciativas energéticas tienen sus propios intereses, pero el gobierno debe garantizar ante todo la seguridad alimentaria, para frenar el alza desmedida en el precio de los alimentos, que afecta principalmente a los sectores más marginados de la sociedad colombiana.

Manuel Javier Fierro Patiño. Magister en Desarrollo. Consultor.